Aunque intento ofrecer una línea multitemática, el fútbol sala es la base de este blog, mi profesión actual como entrenador hace que la mayoría de artículos estén relacionados con ese deporte, por lo tanto, resumiré brevemente mi trayectoria hasta llegar aquí, obviando muchas otras cosas más que he hecho en mi vida, pero que son solamente peldañitos insignificantes y poco interesantes.

De pequeño jugaba a todo lo que se ponía por delante, nunca destaqué en nada, pero tampoco desentonaba, no molestaba que ya es importante en el deporte. Con el tiempo mis preferencias se fueron definiendo y bien tarde empecé a competir en fútbol 11, poco tiempo, era como si tuviese agorafobia, la cancha se me hacía inmensa, no tenía contacto con el balón, al menos el que yo deseaba, y como no comía de eso, decidí hacer como tantas veces he hecho en mi vida, lo que me apetecía, y entonces me enamoré incondicionalmente del hermano pequeño, el fútbol sala.

Por el trabajo de mi padre, realmente nunca he pasado muchos años en un lugar concreto, pero donde más años estuvimos fue en Puerto Real (Cádiz), allí empecé a jugar a esto, en el colegio, era fútbol en una cancha de menos dimensiones. Tiempos inolvidables, mi entrenador, Don Pepe, si, entonces a los profesores o maestros se les llamaba de Don, no como ahora, no me enseñó mucho, bueno lengua si, por que era el de esa materia, pero buena persona. Fueron varios años compitiendo en ligas interescolares. Cuando acabó mi ciclo en ese colegio, di algunos pasos en el fútbol grande. Realmente no he sentado raíces en ningún lugar, por lo antes comentado, pero si de algún sitio me siento, es de un pequeño pueblecito, La Barca de la Florida, de allí es originariamente mi familia, y allí veraneaba y después de vivir algunos años en Puerto Real nos trasladamos allí, y en el club de ese maravilloso lugar, por que lo es aunque algunos no le vean el encanto, hice algunas cositas pero rápidamente abandoné esa disciplina.

Un día allí mismo, alguien que se quiso meter a presidente, algo muy normal en nuestro país, decidió crear el primer club de fútbol sala en el pueblo, competimos en Primera Nacional B y Nacional A, previamente ya me había recorrido varias ligas locales, entre ellas la de Jerez, de buen nivel por aquel entonces, cuando el fútbol sala daba sus pasos. Aquel año, el mister era Paco Aguilar, un hombre, que marcó mi vida, y lo hizo por acordarse de mi en el momento adecuado. Tras dos años raros en lo deportivo me ofrecen la posibilidad de dirigir el filial de un equipo de División de Honor, (ese señor Paco Aguilar) simultaneando la labor con la de segundo entrenador del primer equipo, algo impensable para un chico de veinticinco años, en esos momentos. En esa época no existían aún los cursos de entrenadores para fútbol sala, estudiaba y trabajaba a la vez, pero ya por entonces había terminado el segundo nivel de fútbol, así que decidí aceptar la oferta, lo de menos era el dinero, la ocasión lo merecía. Pues podemos decir que ese fue realmente el punto de partida, donde asimilé lo más importante para poder ser entrenador, bueno,  para intentarlo. Fueron dos años duros, el primero competimos en Nacional B con el segundo equipo y el segundo en Nacional A, tras conseguir ascender; con el primer equipo en División de Honor conseguimos el primer año clasificarnos por primera vez en su historia para la fase final por el título, donde nos elimina Interviú, siendo el segundo año un paseo triste por la categoría para salvarla en el último partido en Maspalomas. Como he mencionado, fueron los dos años en los que adquirí la base para todo lo demás, y fue gracias a un entrenador brasileño de los buenos, puede que nunca se lo haya dicho, puede que no haya sido justo con él alguna que otra vez, pero sin él, sin su estilo, sin sus formas, sin sus conocimientos, sin sus rarezas, yo no estaría aquí, era la imagen de lo que quería ser, para después definir tu propio estilo, era Ricardo Villaça, hoy retirado, pero por que quiere.

Tras acabar ese año, me enfrento a mis primeras experiencias profesionales: Sanlucar de Barrameda, con Tartessos, marchándome en diciembre, no por los resultados, si por el ambiente, era lo mejor para todos, y en mi carrera deportiva ha sido, afortunadamente, la única vez, muchas noches  me lamento de haberlo hecho, pero cuando eres joven, lo más normal es equivocarse.

Después de acabar en diciembre, me dio  tiempo a descansar y a cruzarme en el camino con otro gran club, ahora ya no existe, Algeciras Fútbol Sala. Con poca experiencia, estos genios, Rufi, Yiyi, Francis y Chico, apuestan por mí, y allí paso cinco años de mi vida deportiva, en los que conseguimos devolver el equipo de Nacional B, descendieron justo antes de que yo llegase, a Nacional A, y ser un referente en Andalucía, hicimos posiblemente el mejor juego de los últimos años en esas categorías, gracias a jugadores como Migui, Juanlu, José Mari, Abel, Dani, Nando, Luismari y muchos más que me dejo por el camino pero que no se me olvidan. Tras la quinta temporada, aún hubo otra, pero ya en otro lugar, en Jerez. La plaza fue comprada por una persona de allí, Agustín Calderón, y decidió llevarse  al equipo, ya que los problemas económicos y la falta de apoyo por parte del Ayuntamiento de Algeciras, obligaron ha hacerlo así para que no desaparecieran veinticinco años de historia y de trabajo. En dicha temporada, la del exilio a Jerez, conseguimos mantener la línea de juego, y sirvió para que jugadores como Tate, Chicho y Mario dieran el salto a División de Plata y Honor con Benicarló. Un paréntesis en la primera temporada de Algeciras, en enero marché a Ceuta (División de Plata), donde estuve hasta final de temporada, meses de ansiedad por la situación, pero de los que más se aprende. El objetivo era salvar la categoría, algo sencillo, no por mí contribución, si por los jugadores que teníamos.

Mientras transcurrían todas estas temporadas, se iniciaron los cursos de entrenador de fútbol sala, específicos de nuestra modalidad, y los fui realizando consecutivamente, junto a muchos clinics, conferencias, etc., pero eso como aburre lo dejamos ahí, hasta llegar al tercer nivel, que ese si es interesante.

Tras todo lo anterior, un añito para pensar, descansar y hacer otras actividades, relacionadas con el fútbol sala: comentar partidos con alguna televisión local, análisis de encuentros para otros medios y la dirección de la selección gaditana sub-18, con la celebración de la fase final del campeonato en Almería (Vicar), siendo subcampeones tras perder la final con una gran Jaén, jugadores como Aicardo y Jesulito, hoy en la máxima categoría, formaban parte de aquel combinado. Y lo más importante, aunque para mi todo lo es, el inicio del curso de tercer nivel en Madrid.

Este curso, del que tenemos que estar agradecidos todos los que lo realizamos, a sus organizadores, me abrió las puertas para conocer gente que hasta ese momento solo conocía de oídas y viceversa, de las que pude aprender y compartir, donde se hicieron amigos, y seguramente enemigos, esto funciona así, pero son los menos. Profesores y alumnos nos volcamos humildemente en nuestras correspondientes funciones y conseguimos culminar la mejor etapa formativa en la que he podido estar, relacionada con este deporte. Y pensar que estuve muy cerca de no hacerlo, alguien en la sombra como siempre, fue la culpable de que no hiciese el tonto, y casi me obligará a hacerlo cuando mi motivación no era la adecuada. Al final te alegras y en mi caso más.

Por aquellos entonces, mi empresa, es de las primeras azotadas por la crisis instalada en España, y me veo obligado a dedicarme en exclusividad y profesionalmente a esto.

Temporada 2007/08, de nuevo un gran club decide invitarme a dirigirlo, C.F.S. Castro Urdiales, en su etapa final en la categoría de Plata. Año durísimo por las dificultades deportivas que planteaba la competición, de muy alto nivel. Fue el primer año de la reestructuración de la División de Plata, con la creación de solo dos grupos. Objetivo conseguido en el último partido en Hospitalet.

Al acabar la temporada, con la renovación firmada, el equipo desciende por problemas, nuevamente económicos, y acepto la oferta de Laguna Playas de Salou,  entonces, con  sede en Sant Carles de la Rápita, y club vinculado a Benicarló de División de Honor,  salvar la categoría era nuestra meta, se consiguió, antes de tiempo, ya que la liga se suspende en el mes de marzo, tras la desaparición de varios clubes que hacían innecesaria la fase de descenso.

Actualmente, soy entrenador de Bardral Urayasu Fútbol Sala, con sede en dicha localidad, unida a Tokio y participante en la máxima categoría del fútbol sala japonés, F-league.