A todos los entrenadores nos gusta la idea de estar en grandes clubes en los que poder desarrollar nuestro trabajo, disponer de más recursos humanos y materiales. Pero, no hay espacio suficiente. Muchos compañeros, auténticas joyas, gente con un gran talento, nunca llegan a gozar de una buena oportunidad.

A veces por falta de suerte, otras por no tener los amigos suficientes, muchas por tener los amigos menos adecuados o simplemente malos amigos y, por otras muchas y variadas razones.

Creo que es el caso de Okayama. Lo de él es una auténtica historia de amor por nuestro deporte. Yo no sé si él está satisfecho pero sí sé, que es con seguridad de los mejores de Japón. Y lo digo porque al igual que otros compañeros españoles, compartí con él un año de trabajo en Urayasu que me sirvió para observar su pasión por este deporte.

Ha levantado mucho polvo ganando con su humilde equipo pero enorme grupo, Kashiwa, la Copa de Japón. Es un torneo muy valorado allí, sobre todo por los equipos de menor potencial. Es su oportunidad de disputar el título a los grandes. Y, no es la primera vez que ocurre.

Le ha dado mucho a este deporte. Era el amante del fútbol sala y el fútbol sala el amado de Oka-San, como dicen que ocurre en todas las relaciones. Te la debía tu amado futsal que en tantas ocasiones te trató mal.

Okayama es un hombre silencioso, apegado a una libreta en la que no falta detalle, un apunte, para que nada se olvide. Escucha, analiza y toma lo que él cree que es lo más adecuado. Es un hombre con personalidad que además, jugó a este deporte y lo entiende.

Nada más Oka-San, desde mi humilde rincón decirte que siento un orgullo enorme por conocer a entrenadores como tú. También hay buenos entrenadores en Japón y eres un ejemplo de ello.

Creo que si alguien merecía este momento es Oka-San. Para él, ganar la copa habrá sido algo increíble. Para mí, lo increíble es su humildad, dedicación, sabiduría y amor por el fútbol sala, amor que demuestra y alimenta cada día.

Apreciar a los entrenadores locales, cuando lo merecen, es algo que los expatriados debemos aprender a hacer. Ellos son el futuro en sus países y debemos enseñarlos a entender este deporte, no a ser copias sin sentido.

Sigue Oka-San, eres genuino y aquí siempre tendrás un admirador.