Mañana como cada nueva temporada es un día importante. ¡Comenzamos la liga! Después de varios meses de incertidumbre por la agitación que ha provocado el virus que ya todos conocemos.

Ha sido una preparación intermitente, llena de incertidumbre, con sesiones online, cambio lugar de trabajo y muchas cosas más. Seguramente podríamos haberlo hecho mejor, algo que alegrará a los muchos que esperan nuestro fracaso, esos que cada día me hacen-nos hacen más fuertes. Pero me siento realmente satisfecho.

Todos los años escribo este post de inicio de liga hablando de lo que ha sido la preparación y de lo que va a ser la liga. Hoy empiezo agradeciendo a todos los que han compuesto este grupo su dedicación. Los cambios fueron muchos, difíciles, a veces desacordes con la cultura Thai y, siempre estuvieron dispuestos. Mi staff, jugadores, los jefes.

Eso me da cierta seguridad y tranquilidad para afrontar las dificultades que se avecinan, ya contaba con ellas mucho antes y sé que serán parte del proceso.

“Respeto”. Eso es lo que le pido a los míos. Entender que no somos los campeones y que todos los equipos merecen el mismo trato. “Actitud”, como base para desarrollar todo el trabajo técnico, táctico, físico y psicológico acumulado. “Ilusión”, sin ella es imposible caminar. Con eso y un poco de suerte me doy por satisfecho.

La preparación estuvo compuesta de 123 entrenamientos, 15 partidos. Además, un torneo internacional antes de parar por la pandemia. ¿Cómo llegamos? Mañana lo veremos. En los quince partidos, una derrota, dos empates y doce victorias. 28 goles encajados y 101 marcados. Pero, desde mañana, los partidos son de verdad.

Mucha suerte de todo corazón y gracias a los aficionados que han estado enviando continuamente mensajes de apoyo y que mañana, aunque no estén presentes, sentiremos su calor.