Tarea simple para realizar en la parte inicial de la sesión, en la frontera con la parte principal. Como sabéis, los juegos de conservación con diferentes configuraciones son parte del día a día de los equipos con los que trabajo.

Todo se reduce a la creación, ocupación y aprovechamiento de los espacios útiles en fútbol sala. Para ello, percibir dónde están los jugadores, adversarios y compañeros, es fundamental, al igual que la coordinación motriz necesaria para poder ejecutar con velocidad los gestos técnicos solicitados.

Estás tareas, a pesar de sus detractores, tienen una transferencia positiva al juego real. No sólo nos hace mejorar a nivel cognitivo, también en el aspecto técnico-táctico general, permitiéndonos trabajar de forma integrada y no a través de estructuras excesivamente simples que en nada se parecen a situaciones reales de juego.

La condición es sencilla, cómo desarrollarla dependerá de los medios de que dispongáis. El jugador en posesión del balón dispondrá de, por ejemplo, tres toques y, justo antes de dar el pase para conectar con otro jugador, debe lanzar su peto al suelo para recogerlo después. Hasta que no vuelva a recoger su peto no podrá volver a tocar el balón.

En mi caso, las conservaciones las hago la mayoría de las veces por un tiempo de un minuto y les permito perder el balón hasta en tres ocasiones. Estas condiciones como dije antes son adaptables a cada uno de nuestros equipos.