Siempre es igual, justicia. Obviamente apreciando el gran partido del adversario, que ha dado luz a la final, creo que, por juego, regularidad y todo lo que nos hemos expuesto somos justos campeones de la FA CUP 2019.

Solo nosotros sabemos lo difícil que ha sido, la presión que el grupo tenía tras dos años de dificultades. Cuando estás así, los goles en contra pesan el doble o el triple y los que marcas son la mitad o menos…justo, hasta que acaba el partido.

No voy a hablar más de una final que se ha decidido en los penaltis, por nuestros propios errores y presión añadida. Gracias a los chicos por dejarme compartir esta experiencia, yo sé, que han hecho lo que han podido.

Del futuro sí. Cómo dije ayer en el post previo, y repito hoy, ganar y no ver la realidad en la que estamos inmersos sería el mayor fracaso. Ganar y ser autocríticos e inteligentes para tomar las decisiones adecuadas y no volver a caer en un pozo similar, sería de ser un equipo que no solo parezca grande, que también lo sea.

En lo personal, fue increíble. Hacía mucho que no vivía un ambiente así. Unas aficiones modélicas, respetuosas, intensas, cariñosas que, en mi opinión son los que le dan luz a esto del fútbol sala. Mucha gente se quedó fuera, sin acceso. El estadio, dos horas antes casi lleno. ¡Qué afortunado soy!

Toca descansar y olvidar pronto estos dos meses de durísima carga mental. Y, con positividad, creatividad y ganas de hacer las cosas bien, preparar la próxima temporada en la que nos toca, intentar ganar la liga.