Responsabilidad y sobre todo preocupación. Es obvio que estoy feliz. Dejar un país en el que llevaba seis años y un club, que con sus más y sus menos era mi familia ha sido complicado.

Venir a un club que ha aportado tanto al fútbol sala asiático para intentar reconducirlo es un objetivo difícil. Pero, ¿qué sería de mí sin retos complicados?

No es tanto el juego lo que me preocupa. Hay que entender por qué suceden las cosas y sobre todo tener mucho apoyo para poder resolver los problemas. Esto ya es añejo, no obstante que no os quepa duda, Bluewave Chonburi, que podrá no funcionar, pero no será por trabajo, esfuerzo, dedicación y buena voluntad.

Es una forma de dar las gracias que, al hacerme más mayor, implica una mayor implicación conociendo los problemas desde la experiencia, que no es poca.

Mi preocupación, no deja de ser algo que ya he comentado varias veces en este blog. ¿Cómo es posible? Somos especialistas en hablar mal, en destruir, en criticar, sin mirarnos al ombligo. Muchos son los clubes que no ofrecen unas mínimas condiciones laborales para desarrollar nuestro deporte. Este es uno de los que sí la ofrecen, por la voluntad de la gente que lo creó y que actualmente lo dirige. Con sus errores y aciertos, con su inexperiencia, pero con una enorme voluntad.

Jugadores y entrenadores, staff, de nada vale quejarse y es importante cuidar lugares como este, que apuestan de forma importante por nuestro deporte. ¡Yo lo voy a intentar!

Muchas gracias por la confianza, muchas gracias por el recibimiento, muchas gracias por los detalles, nunca fue tan fácil en los veintitrés años de carrera que ya cubren mis espaldas.

Go Bluewave Go!  I am very happy to be here.