Cuando eliges un gol, en mi caso, no sólo te fijas en la finalización, también en cómo se inicia y se desarrolla. A veces claro, la finalización es lo más importante. Es mucho o poco. En mi canal de YouTube tenéis la clasificación semanal de los goles por su origen. En este post os dejo los que considero han sido los más interesantes bajo mi punto de vista, por su belleza y lo que aportan tácticamente. Cuatro más uno: los de esta quinta jornada y el de Miguelín de la cuarta.

Insisto en lo que me parece algo que anula la posibilidad de crecimiento del jugador, a nivel cognitivo, perceptivo y decisional. La demasiada individualidad de las defensas. Si lo que queremos es simplificar lo que el jugador debe controlar, tal vez nos estemos equivocando. No sólo basta con seguir al hombre, además debemos dominar los espacios, también generar ayudas y coberturas. Con un promedio de seis (6) goles por jornada, las acciones individuales de uno contra uno se han convertido en la tercera situación que más goles produce. Para ello, es necesario mejorar los entramados defensivos…”ES MÁS SENCILLO DESTRUIR QUE CREAR”.

Pero además de los esto se han dado una serie de datos también muy llamativos. Esta, la quinta, ha sido la jornada con menos goles desde el inicio liguero, un total de treinta y siete (37). Ningún gol convertido en acciones colectivas usando al jugador-portero en ataque (Power-Play).

Un promedio de 4,7 goles por partido. ¿Debido a qué? Los equipos se conocen mejor, las defensas se van imponiendo a los ataques, las estrategias de cada equipo son contrarrestadas, la suerte, la inspiración…múltiples factores que como siempre digo, es lo que a nosotros nos toca analizar e intentar acertar en la interpretación.

La jornada anterior, la cuarta, que finalizó el pasado miércoles tras los dos partidos aplazados de Inter y Barcelona, contra Jaén y Levante, fue la más fructífera con sesenta y cinco goles (65).

En lo que va de liga, a nivel ofensivo, atacar la espalda del rival para que este la pierda es lo más productivo, con un total de cuarenta y dos goles (42) marcados así. Si hablamos de errores defensivos, enfrentarnos a acciones de uno contra uno con treinta goles (30) y/o defender estrategias de córner, banda o falta con cincuenta y tres (53), son las más numerosas. Como siempre…interpretación a gusto de todos.

Pero, por encima de los datos anteriores, muy simples pero que pueden decir mucho, hay algo que no debemos olvidar: “los entrenadores tenemos la obligación de innovar cada semana, cambiar o modificar patrones, no ser conformistas y no caer en el error de insistir en lo mismo. Con un claro objetivo: poner las cosas difíciles al contrario”.