Desde luego que sí, el autor de esta imagen no sólo ha conseguido decir muchas cosas sobre nuestro deporte, es un verdadero genio. No se puede transmitir más con menos. Acabas de darle un valor incalculable a esa frase de “más vale una imagen…”.

La posición del balón, uno en cada extremo, demuestra sencillamente la enorme diferencia entre ambos deportes. Que estemos juntos en el mismo barco sigue siendo incomprensible. Ya he hablado mucho de esto en mi blog y no es necesario insistir para que sepáis de mis inquietudes, temores, enfados, etc.

Realmente me siento un privilegiado al poder disfrutar de las cosas buenas del fútbol sala. La mejor, tener que utilizar mi cabeza, tanto como los jugadores (buenos) para poder competir. No nos vale sólo con el físico.

Es apasionante ponerse en la mente del otro entrenador antes de un partido, imaginando que le pasará por su cabeza, intentando anticiparme a sus ideas. Igualmente es apasionante tener que generar recursos para sorprenderlos, desde muchísimos planos: el ofensivo, el defensivo, el psicológico y el que nunca sabes cómo preparar, aquel que se escapa de tus manos y para el que debes estar listo y resolver en un suspiro o, te quedas fuera.

Cuanto más tiempo pasa más me gusta este deporte. Algún día escaparemos de la prisión en la que nos encontramos y entonces, podremos despegar. Inshalla.