Partimos hacia Vietnam. No sabemos si podremos competir. Los problemas que está causando la crisis política no han dejado al club poder afrontar el torneo con las mínimas garantías.

La preparación ha sido buena dentro de las posibilidades con las que hemos podido contar. Seguramente no seamos un problema para ningún otro equipo, pero, cuidado, he visto entrenar a estos tíos y, también competir en condiciones extremas.

El respeto por el fútbol sala, la competición, nos hace viajar como sea. Por ese mismo respeto, daremos todo en la pista e intentaremos hacer valer el trabajo realizado.

En lo personal muy ilusionado. Cuanto más difícil mejor, nadie se acuerda de las cosas que se consiguen con facilidad.

Vietnam será complicado y que nadie dude, que lo haremos lo mejor posible, a buen seguro, no nos guardaremos ni un poquito de la energía que llevamos. Sabemos la responsabilidad que tenemos al menos, para con el fútbol sala de este país.

Gracias a mis dirigentes, a veces es complicado trabajar aquí, pero sé que, en este período, ellos no han podido hacer más. Lo demás, causas externas al fútbol sala.