Con las mismas sensaciones que el año anterior para la Intercontinental, pero con un ambiente político más que complicado, hemos completado las primeras dieciséis semanas de trabajo. Estamos justo en la mitad de nuestra preparación.

Como dije en el anterior post, en esta situación todo puede pasar, pero nosotros, estamos totalmente aislados y centrados en el trabajo, algo que nos está ayudando a sobrellevarlo bastante bien. Una vez más el deporte es la mejor solución para no pensar en los problemas que tanto nos preocupan.

Somos conscientes de nuestras limitaciones, pero con muchísima disciplina, algo que me está sorprendiendo después de casi cuatro años aquí, estamos consiguiendo armar al grupo. Como bien dice el orador Yokoi Kenji, al que le robo esta frase, “LA DISCIPLINA TARDE O TEMPRANO VENCE A LA INTELIGENCIA”.

En los próximos días, dos semanas, antes de la competición, el equipo debe estar preparado para competir con un mínimo de condiciones. Los objetivos marcados hasta el momento en la programación los cumplimos con creces y la aportación, como siempre desde que llegué a este club, por parte de los jugadores, está siendo enorme y ejemplar.

La responsabilidad que tenemos por muchas cosas que desconocéis que están pasando en el fútbol sala de este país, la asumimos plenamente. Y eso lo percibo en la cara de los jugadores, incluso de los recién llegados. Me tranquiliza y da fuerzas para trabajar ya que nada en la vida es sencillo y seguro, nos lo van a poner difícil.