Nos encontramos preparando, o intentando preparar, la próxima Copa de Asia de fútbol sala para clubes campeones de sus respectivas ligas. Se nos presenta una más que atractiva competición. Tras ser campeones de Liga y Copa tenemos delante un reto más que complicado.

Me decidí a retomar tras las vacaciones la actividad en el blog con este artículo, porque muchos me preguntáis por la situación del país. Es de todos conocidos la crispación política en la zona. Yo os lo voy a intentar contar desde dentro, desde la posición de un emigrante, de forma breve, y claro, lo tengo que relacionar directamente con nuestra preparación.

He leído mucho, visto muchos vídeos, y todos contamos nuestra experiencia de la forma en que la vivimos. Lo que no podemos hacer es asustar e inventarnos historias que lo que crean es confusión.

En primer lugar, hablaré de cómo nos está afectando el bloqueo que sufre el país por parte de otros países vecinos. Más allá de tener que cambiar algún billete de avión por la restricción del espacio aéreo, y de que, se observa que algunos productos alimenticios se agotan, pero los sustituyen por otros de otras procedencias, no hay nada más.

Al margen de lo anterior, Qatar lleva varios meses inmerso en una fuerte reestructuración. Han decidido invertir menos y están reduciendo personal en todas las áreas del país. Es decir, emigrantes. A unos nos puede afectar y a otros no, pero están en su derecho de reorganizarse como quieran. Esto le está generando inquietud a muchas personas, otras lo llevamos mejor, algo que está dentro de lo normal.

Y no hay nada más que nosotros percibamos en la calle. La vida se desarrolla con total tranquilidad, con nuestras rutinas, trabajos y movimientos diarios. Incertidumbre existe, yo la tengo, y creo que casi todos, pero mantenemos la calma.

En lo deportivo, obviamente, lo anterior nos está afectando. De ahí que más allá de las excusas, son cosas que no dependen directamente de nosotros. Dentro de la tranquilidad aparente en la que vivimos. Jugadores que por sus trabajos no pueden asistir a los entrenamientos. No poder planificar debido a la incertidumbre política y la poca fe que se le tiene a la Copa de Asia, están siendo determinantes.

Esto no es nuevo para mí. En este país debes demostrar diariamente que se equivocan, que hay cosas que son posibles más allá de su particular forma de entenderlas, es nuestro día a día. Es complicado pero la vida ahora nos da la oportunidad, de demostrar que es difícil pero posible. Y, en condiciones realmente adversas. No penséis que trabajar aquí es un chollo, que no lo es. Pero para retos esta hecho el hombre, al menos los ambiciosos.

Y creo que cuento con jugadores que, a pesar de las adversidades, lo son. Afrontamos la preparación con ILUSIÓN, algo que jamás debe faltar. El jugador local tendrá en esta ocasión, porque así creo que debe ser, un papel fundamental. Es el momento de elegir bien, de involucrarlos y hacerlos creer por encima de las promesas. Eso no se consigue más que con trabajo diario y que ellos lo vean.

Tras la primera semana, que nos ha servido para adaptar a los nuevos jugadores al estilo de trabajo, conocernos un poco mejor y recuperarnos físicamente de los torneos de Ramadán, afrontamos ya con todos, las últimas tres semanas. Mucho va a depender de lo que seamos capaces de hacer en la pista durante las sesiones de entrenamiento. De convencerlos y hacer creer en ellos mismos.

La última Intercontinental es un gran ejemplo.