Captura de pantalla 2017-01-04 a las 11.44.08

Empezó el año con un resultado que nos deja mal sabor de boca. El pasado día 2 disputamos el derbi liguero contra Al-Sadd. Tras una racha de siete victorias y con un juego muy regular afrontábamos el partido con la ilusión de sumar los tres puntos.

Mucho se está hablando en el entorno de la actuación arbitral. Yo me quedo con el juego y con el dominio. Cuando generas tantas ocasiones, dominas todas las fases del juego y además te pones con dos goles de ventaja, el empate final es injusticable si hablamos del arbitraje.

El número de ocasiones desperdiciadas nos condicionó en esa fase final de partido. Al margen de ello, un exceso de activación por parte de algunos jugadores que les costó llegar muy fatigados al final, y sobre todo la entidad del rival, se aproximan más a la realidad de ese empate.

Obviamente, cuando aún quedan dos partidos para acabar la primera vuelta, no es significativo en la clasificación. La liga será dura hasta el final y el ganador no lo va a tener fácil.

No es buen amigo el fútbol sala. Cuando crees que lo tienes a tu lado por alimentarlo con un juego vistoso, eficaz, dominante, agresivo, valiente y ofensivo, te da la puñalada. Eso ocurrió en este partido. Nos asociamos con este deporte para divertir a la gente, pero no nos lo recompensó con la victoria final.

Como entrenador satisfacción ya que, el camino hacia el éxito es competir e intentar jugar bien. Eso lo estamos haciendo.

“Con una ventaja de 2 goles un partido nunca ha terminado”…