Nuestro mayor patrimonio como entrenadores no es nuestra sabiduría. Ella procede en su mayor parte de aquellos jugadores con los que trabajas diariamente. Ellos te hacen llegar la verdadera información, la que procede de dentro de la cancha. Ellos son nuestro mayor patrimonio.

A veces nos olvidamos de lo importantes que son. Los atendemos siempre y cuando están aptos. Cuando llegan las lesiones, obsesionados por cubrir rápidamente el hueco que dejan, pasan a ser un elemento propiedad de los fisioterapeutas y médicos. Nos olvidamos de ellos.

Pero, ¿y antes? Nos volvemos locos. Buscamos culpables. ¿El preparador físico? ¿El fisioterapeuta?, sus propios hábitos. Entonces es cuando recordamos todos aquellos momentos en los que nos molestaba ceder espacio de entrenamiento para dedicarlo a la prevención de lesiones. Si nuestro preparador físico y fisioterapeuta coloca algunos elementos para ello, rápidamente pensamos: “vaya pérdida de tiempo …tenemos mucho trabajo por delante para dedicarlo a eso”.

Evitaríamos muchas lesiones si educamos a nuestros jugadores en la prevención de lesiones. Para ello necesitamos tiempo y que nuestros asistentes (si los tenemos), puedan trabajar. Ello nos ahorrará lesiones, un aspecto fundamental en el resultado final de la temporada.

El trabajo preventivo con elementos inestables como todo, requiere una formación y una progresión. No dejadlo nunca olvidado, será fundamental a lo largo de la temporada tanto en la prevención como en la recuperación rápida de lesiones. Os comparto este vídeo con algunas ideas usando varios elementos inestables (Vosu y Trampolín). Es un trabajo base con posibilidad de ser ampliado y orientado a varias cualidades físicas en función del número de repeticiones e intervalos para la recuperación.