Captura de pantalla 2016-04-28 a las 20.42.07Seguro que algunos de los que habéis pasado por este club lo recordáis. Su nombre es Babú y es la persona que se encarga de todo el material. Bueno, de todo el material y además por lo que he visto en tan poco tiempo, es el padre de todos los que pululan por allí…jugadores.

Pero esta es la otra cara de la moneda. Si unos nos quejamos de que ganamos poco, de que queremos más cosas, de lo dura que es la vida, tal vez deberíamos mirarnos en su espejo. Jamás lo he escuchado quejarse y como veis no le falta una gran sonrisa las veinticuatro horas del día.

Tiene cuarenta y siete años y ya lleva quince en Qatar. Procede de Bangladesh. Tiene tres hijos, dos chicos, uno de siete y otro de cuatro, una chica de catorce. Por desgracia sólo los ve cada dos años ya que, aunque dispone de un mes de vacaciones, su salario no le permite abordar el precio del billete. Acumula sus días para estar más tiempo cuando viaja. De su salario mejor no os cuento pero es para llorar. Su horario: indefinido, para cuando se le necesite.

En nuestro equipo es el alma, la alegría y a veces el hombro en el que consolarte. Conoce todo y a todos, además de la historia del club desde sus comienzos en este deporte. No hay jugador o manager que no lo salude con afecto y lo conozca o tenga mil batallitas con él.

Participa directamente en el día a día en todos los sentidos. A veces, hasta se atreve con valoraciones sobre entrenamientos y partidos. Os aseguro que sabe más que muchos de nosotros.

Mi primera experiencia con él fue para no olvidar. Me dijeron que lo buscara, abro la puerta al llegar al vestuario de Al-Rayyan, una especie de cueva donde cabe todo de forma desordenada, y a mi tímido saludo al no ver a nadie,  una voz desde el interior de un baño dice: “Babú cagando”. Algún español le enseñó la expresión aunque pueda parecer malsonante (disculpas).

Eres parte de todo lo que ocurre aquí…