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Ayer en el último entrenamiento antes del partido se palpaba la tensión, ilusión, las ganas, los nervios, en general esa inquietud que te invade cuando tienes al día siguiente un partido de peso, de los grandes, de los de verdad.

 Desde que llegué a Al-Rayyan, hace algo más de 4 meses hemos luchado contra situaciones adversas, tal vez demasiado, pero este grupo de jugadores ha conseguido ganarse mi respeto. No son responsables de algunas cosas de vital importancia en este deporte y en la vida.

Hoy nos enfrentamos al eterno rival, al dominador absoluto en los últimos 10 años en Qatar…Al-Saad, equipo que ha ganado el 90% de los títulos en juego. La diferencia entre ambos es de sólo tres puntos (perdimos el partido de la primera vuelta 3-2). En caso de victoria, las normas reguladoras de la competición, aquí, nos obligan a jugar un partido de desempate. A ellos les vale el empate.

Ese es el resumen para entenderlo. Nosotros llegamos con buenos números. De los dieciocho partidos disputados, diecisiete victorias y una sola derrota (contra ellos). Cincuenta y un puntos, con una media de goles encajados de 1,1 por partido y 4,83 marcados. Era nuestra obligación.

El trabajo está hecho, lo de hoy lo tenemos que afrontar como un un premio  sin más. Digan lo que digan los resultadistas ocasionales, el trabajo está hecho y ha sido enorme por parte de este grupo. Los jugadores han sufrido y arrimado el hombro de manera increíble para poder llegar vivos en este paisaje de inestabilidad. ¡Felicidades chicos! para mí ya sois campeones.

Pero si no dejo mi opinión reviento. Para el fútbol sala de Qatar es bueno que esta noche Al-Rayyan salga victorioso. La tendencia hay que cambiarla para que de verdad este país pueda dar un paso de gigante hacia el exterior.

Desgraciadamente aquí se agudiza mucho el pensamiento de comprar jugadores para ganar, sin necesidad de trabajar para ello. Vale sólo con eso y eso precisamente es vivir en una mentira. Este fútbol sala está cojo en lo que se refiere a trabajo, a profesionalidad, a seriedad. Su juventud lo limita y ahí empieza nuestra batalla, tenemos que cambiarlo y hoy es un buen día para empezar.

Para terminar, que lo cortés no quite lo valiente o alrevés. Los entrenadores siempre estamos solos, poco valorados y somos fáciles ante la crítica. Al-Saad este año es algo más que sus jugadores. Te quiero felicitar Nuno ya que puedo imaginar lo duro que es gestionar a ese equipo y tú lo has hecho. Tus números son demoledores e igualmente mereces ganar este título tanto como nosotros. El entrenador a veces debe adaptarse y tal vez sin tu presencia, Al-Saad hoy no estaría en disposición de ser campeón con tanta claridad. Será un placer tenerte enfrente esta noche.