Captura de pantalla 2016-04-17 a las 13.57.23La falta de tiempo hace que pase largas temporadas sin poder dedicar un  minuto al blog, clara disculpa a los que aún así seguís entrando cada día a visitarlo.

El fútbol sala se hace grande gracias a esas personas que trabajan desde la humildad, no por aquellos que aparecen en la prensa a diario, en la mayoría de ocasiones aportando bien poco a nuestro deporte y sirviéndose de él para un bien propio. No todo es exhibir trofeos, a veces es bueno mostrar el trabajo.

De esas personas que vas conociendo a lo largo de tu vida, hoy hablaré de dos de ellas que en los últimos meses me han sorprendido gratamente y con los cuales me siento orgulloso de compartir ciertas cosas.

nacho

Empezaré por el primero que conocí. Ignacio Cabral. Argentino de nacimiento y persona que se encarga actualmente de la formación de técnicos en su país. Muchas conversaciones sobre fútbol sala con él. Ha preguntado, viajado a España y se ha dejado asesorar sin mirar hacia su ombligo, con el único objetivo de que el fútbol sala crezca en su tierra desde la formación y no desde el intrusismo.

No es fácil lo que haces Nacho y como siempre te digo, no decaigas. Tendrás detractores, críticos y hasta gente que te intente ofender, pero el camino que has elegido es el de los valientes e inteligentes. Algún día el fútbol sala argentino te lo agradecerá y espero verte en lo más alto ya que lo mereces.

Independientemente de las asociaciones, hoy día ya está en marcha el I Curso de Nivel I en Argentina gracias al acuerdo entre CEFA y ANEFS (España). Está última prestará toda su experiencia para un éxito garantizado de la mano de otra de esas personas, Paco Cachinero, volcado con este deporte.

El otro héroe se llama Adriano Ambrosio Ribeiro. Actual entrenador de Al-Ahli Sports Club de Qatar en su sección de fútbol sala.

Desde que estoy aquí, he visto muchas cosas y no precisamente positivas. Los entrenadores a veces, perdemos demasiado tiempo en quejarnos, pensando que somos dioses y no percibiendo la realidad de nuestro deporte. Nos miramos en el espejo del fútbol y nunca llegaremos a ser así.

adriano

Pero no podemos renunciar a ser grandes profesionales y sobre todo a asumir nuestra parte de responsabilidad en la juventud que todavía rodea a este deporte. Buscamos dinero y fama, ser el epicentro de los proyectos, ser considerados y no permitir que nadie nos de su opinión sobre nada. Todo son reclamaciones y excusas y eso… no vale.

Adriano es un claro ejemplo de lo que hoy debemos ser. Hay poco espacio en el fútbol sala para poder realizar nuestra carrera como profesionales, así que,  no nos queda más remedio que ser conscientes de lo que somos y valorar lo que tenemos.

Este hombre ha trabajado durante mucho tiempo en un campo de fútbol, delimitando el espacio con conos. Con pocos jugadores y  en plena transición. Jugadores sin base alguna y que él poco a poco los ha dotado de una estructura, orden, sentido del juego que al menos en Qatar, pocas veces he visto. Su equipo juega, divierte y compite, transmite la profesionalidad y elegancia de su entrenador.

Pero lo mejor de todo, jamás lo vi bajar los brazos, ha trabajado sin reclamaciones y adaptándose a lo que tenía, esperando ser valorado (como ya lo es) y poder disponer de al menos los medios suficientes para crecer. Espero que este deporte te de lo que mereces y que me permita mientras estoy en Qatar poder seguir disfrutando la competición contigo.

Si todos hiciéramos lo mismo, el fútbol sala aquí crecería mucho más rápido. Felicidades Adriano de un humilde compañero que admira tu trabajo.