Para quitarse el sombrero sí, rotundamente. Este jugador, el número 14 del equipo blanco, Pescadola Machida, cuyo nombre es SATORU OHCHI, nos ha dejado este magnífico regate.

Es de esas cosas que te encuentras haciendo scoutings horas y horas, y después, no puedes dejar de mirarlas. De hecho cuanto más miro este regate más me gusta. Además no sólo os debéis fijar en el sombrero. Previamente, la acción se desarrolla a una velocidad vertiginosa y todos, todos los gestos técnicos de los jugadores, adaptados a los movimientos  de nivel táctico. Es para exponerlo en una escuela.

No se juega a más de 2 o 3 toques. Un taconazo con posterior movimiento al espacio. Un taconazo sabiendo donde va a recibir el balón, nunca al pie. La posterior ejecución del pase en paralelo, sencillamente espectacular.  Controla con la suela y deslizando el pie sobre el balón, sin dejar de tocarlo, lo eleva  para la finalización de Ohchi con ese magnífico regate.

Por mucho que lo miro no consigo entender cómo ese jugador sabía que su defensor estaba ahí y que iba a hacer eso. Además intuía la trayectoria del mismo.

Por último, observar la finta del hombre más alejado. El del ala contraria que impide a su vez que el equipo defensor (FUGA), pueda realizar la correspondiente ayuda. Se juega en 7 metros cuadrados y tenemos: un taconazo, control hacia atrás con posterior cambio de dirección, apoyo al poseedor llegando a la altura de la línea de balón, un pase en paralelo con elevación incluida y sin dejar de perder contacto con la pelota, un regate (el sombrero) a un toque, con un solo contacto.

Si esto lo hacen otros que yo sé da la vuelta al mundo en 24 horas.