lucas massa

¿Qué puedo decir de ti que ya no haya dicho? Te admiro más de lo que “imaginás” Lucas. Desde el silencio, la humildad, la calidez y el trabajo has conseguido lo que tanto merecías y que en alguna ocasión, estos años atrás, la a veces injusta vida te arrebató. Este ascenso con tu equipo tan sólo demuestra lo grandísimo que eres.

No quiero que esto pase desapercibido y mi granito de arroz lo pondré. Me enseñaste muchas cosas. Has estado en los últimos años, como pocos, siempre presente en mis malos momentos, preocupado como tan sólo lo hace un amigo de verdad.

Has aguantado la mayor de las injusticias, con origen en la ignorancia supina de algunos que se hacen llamar directivos de un club. También de alguna persona, que tal vez podría sumar a ese colectivo anteriormente mencionado pero más cercanos a nosotros, a la madera, al sudor. Pero da igual, que se “jodan”. Y yo lo sé, porque afortunadamente el tiempo es el mejor de los jueces.

No olvides que Yo sí te quiero siempre conmigo, y no dejaré de intentar nunca que estés bajo mis órdenes. Es fácil trabajar con personas como tú, que además son un ejemplo para todos como profesional, compañero, amigo y todo lo que podamos imaginar. Me seguiré riendo de los que piensan que por no driblar a cuatro y meter cuarenta goles vales menos, bendita ignorancia que me alimenta cada día. Jugadores como tú son los que hacen grande a un club. Y tú cabes en cualquiera.

Muchas felicidades por haber conseguido este ascenso, y a Giuli, por saber estar siempre a tu lado y sufrir como nadie. Así que felicidades a ambos con todo el cariño. No cambies nunca amigo.