Siempre aparece un día en tu vida que es peor que el anterior. El de ayer, de los peores en un aeropuerto, que por suerte o desgracia me toca visitarlos muy a menudo. No me sorprende nada que la Comunidad Valenciana haya solicitado la intervención del Gobierno. Me tocó pasar desde la 1 del medio día hasta las 10 de la noche a la espera de coger mi avión de vuelta, muchas horas pero es lo que toca. Lo inadmisible de verdad es que en un aeropuerto como el de Manises, no funciona (motivo desconocido, desde hace tiempo)  el aire acondicionado, del que tan sólo se dispone en alguna sala de embarque, no en todas, y del que se carece en la zona de restaurantes y tiendas, dónde al menos puedes pasar el tiempo. Encima, y perdón por que me da risa, esa publicidad de Bankia vendiendo confianza, es que es de chiste absoluto.Era horrible ver como pasaban niños y personas mayores pasándolo muy mal en ese aeropuerto del infierno. Y no es la primera vez. Este verano ya lo he vivido, tal vez menos tiempo, en otras ocasiones, algo verdaderamente increíble y que demuestra una vez más la situación que se vive en España. Yo me pregunto: ¿qué imagen vendemos precisamente aquí? Valencia, una de las regiones más visitadas en el estío, una de las más importantes económicamente. Al menos en ésta, podríamos tener cuidado de no deteriorar más nuestra imagen cara a los visitantes. Podrían traerse aquí el sistema del fantasma aeropuerto de Castellón que no sirve de nada tampoco.

Ya podíamos tomar ejemplo de Islandia, donde el pueblo hizo dimitir al gobierno al completo, nacionalizó entidades bancarias,  crear una asamblea popular, llegando incluso  hasta el punto de reescribir su constitución. Algo tenemos que hacer, un país con el potencial del nuestro, su ubicación geográfica y la capacidad de sus ciudadanos no puede a día seguir siendo un desastre a todos los niveles.

Algunos me preguntan por que me voy, preferentemente, a trabajar fuera del país, y, o he tenido suerte, o en esos otros lugares, donde ocurren igualmente otras cosas, detalles de este tipo se cuidan más. Hoy me ha dado por criticar esto. Mejor el próximo post sobre cómo modificar una tarea en pleno desarrollo, algo para lo que debemos estar preparados y habituados los entrenadores, y  es más apropiado, en mi caso.