NO APRENDEMOS Y ENCIMA ABURRIMOS
Eran las doce de la noche y me encontraba jugando un partido de tenis con un chico, tranquilamente, justo al lado de esa pista de fútbol sala de la fotografía. En un momento, se monta una pelea brutal entre dos equipos, aficionados que disputaban un partido. El comentario del chico: “en el futbito siempre pasa igual, acaban pegándose”. Evidentemente no le dije a que me dedicaba ni mi relación con ese deporte, en realidad a eso que ocurrió no me une nada. Es normal que tengamos que lamentar continuamente desgracias, no ponemos el cuidado suficiente para que las cosas se desarrollen como tienen que hacerlo. Se están celebrando los XXXIX juegos deportivos de La Eliana, localidad justo al lado de donde resido. Cinco mil deportistas aglutinados en varias modalidades: fútbol, fútbol sala, tenis, padel, frontenis, baloncesto, etc. Pienso que es un volumen más que suficiente para poner al menos algo de parte de la organización, y que su desarrollo esté garantizado. Cuando ocurrió esa pelea, un señor, de los que disputaba el partido, arengo a los suyos a marcharse, no estaban allí para recibir golpes, solo hacer deporte, y como consecuencia, abandonaron la pista: noble actitud. Antes, ya jugaron un partido que por muy poco acaba en desgracia, precisamente por lo mismo, falta de educación deportiva, ¿deportiva?, educación y cultura en general que es lo que le falta a muchos trogloditas que se meten en instalaciones deportivas con la violencia por bandera, pero como nos mueve el miedo, mejor callar y hacer oídos sordos y no mirar donde no debemos. Pero voy más atrás, el día anterior, paseando con mi hijo por allí, por ese polideportivo, pude hacer esa foto, que la tenía guardada para nada, pero que hoy me ha venido al pelo. En esa foto no se observa a priori nada, sencillamente la hice por que me parecía una iniciativa muy positiva la de estos juegos deportivos, en los que puede participar todo el mundo. Mira por donde. En la foto, podemos ver a dos equipos de nenes, no mayores de doce años, además a un señor con una camiseta blanca, en la zona cercana a los banquillos. Pues ese señor, se pasó todo el tiempo insultando al árbitro por que el equipo de su hijo no iba ganando, yo podía verlo y no daba crédito, aunque sé que eso ocurre en todas partes, pero ya basta. Tal vez si el árbitro, que era un señor puesto allí para cubrir el trámite, desconocedor del reglamento, y con muy poco valor y valores, y nada comprometido con el deporte (ahora me diréis que estar ahí ya es compromiso), hubiese tenido el arrojo suficiente para suspender el partido y enviar a los dos equipos fuera hasta que ese señor no abandonase la instalación, todos habrían tomado una gran lección, pero no, ese hombre se quedó hasta el final insultándolo sin sentido. Ni pagar una entrada te da derecho a insultar a nadie, menos si entras gratis. Por lo tanto esos niños, la única lección que reciben es la que les proporciona ese impresentable de la grada que animaba al equipo de su hijo a dar patadas, golpes y ganar de cualquier manera, además de poner a la madre del árbitro, que no tiene culpa de nada como podéis imaginar. Ese es el origen de la primera parte de este aburrido post, desde la base, desde los padres es necesario corregir eso. Aún así, no entiendo por que este tipo de competiciones no están regladas, no sé les obliga a cumplir una serie de requisitos para que no se produzcan estas situaciones. Me gustaría saber incluso si existe equipo médico, o hasta un simple desfibrilador, etc. 5000 deportistas son muchos. Que conste que todo esto lo escribo con dolor, no concibo un deporte ligado a la violencia, no tiene sentido, y menos con niños como actores. Insisto que esto ha pasado toda la vida, lo he vivido en mis propias carnes, y a veces he pasado verdadero miedo, ¿qué podemos hacer?, espero que progresivamente podamos eliminar de nuestras raíces ese lastre agresivo y violento con el que infinidad de veces manchamos al deporte. Cosa curiosa, cuando se disputó la final de la copa del mundo en Sudáfrica, la primera bandera que sale por el túnel de vestuario es la de “Juego Limpio”, poco después el árbitro permite a Holanda hacer artes marciales con España, tiene narices la cosa. Es otro ejemplo más de las continuas contradicciones en las que se mueve el deporte actual.

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