
Exactamente, complicado, si te encuentras a dos chicas de frente y tú entrando en su territorio, es decir, en un baño para chicas, corres un riesgo enorme. Pero en este caso, y no es por buscar justificación, el error es del que inventó este genial dibujito que no aciertas a saber qué es, y claro, si lo ves de primeras das por hecho, como en mi caso, que la siguiente puerta es la de chicos. Así tal y como lo cuento, el último día en Cádiz, después del partido, y con una necesidad enorme, buscas el aseo de caballeros, y me encuentro esta puerta con ese dibujito, para mí, sinceramente, era el de chicas, así que automáticamente me voy a la siguiente puerta y ya entro sin mirar. Al superar la puerta dos mujeres, que cuando me ven entrar casi me matan, madre mía que agresividad y sin saber por qué. Tras el susto, le hice la fotito a nuestra entrada, a la de hombres, y no me quise ni acercar a la otra puerta por si acaso, para que vieseis la diferencia, pero os la cuento: entre ese dibujo que representa a un chico y el otro, solo nos separan tres pelos más en la cabeza, el resto todo igual. A partir de ahora será mejor asegurarse bien de cual es tu puertecita.