
Ya hace unas semanas hablé de Rob Varela. Es Australiano, habla perfectamente español, y hasta hace unos días era asistente del equipo nacional de Australia. No muchas fechas atrás, concretamente mes y medio, el hombre se nos metió entre pecho y espaldas un viajito desde su país hasta España, solo para hacer dos clínics. Barcelona y Cádiz, este último fue donde lo conocí, y pude compartir algunas experiencias con él. Se sentía orgulloso de poder solo estar con nosotros, su humildad, sencillez y entusiasmo por el fútbol sala superaba a todo lo imaginable, poca gente he visto así en este mundillo. Hace unos días, recibí un e-mail, que nos envió a varios, en el que nos informaba sobre su decisión de abandonar el equipo nacional, la federación ha reducido la ayuda al fútbol sala de 250.000 dólares a tan solo 50.000, no está nada mal la rebajita, para eso somos el “futbito”. Ante semejante atrocidad Rob ha decidido dar el paso de dejar su cargo y centrarse exclusivamente en su club. No todos son tan valientes para hacer eso, una vez que están en el cargo les empieza a dar igual todo, mientras estén. Mucho ánimo y tranquilo, Australia contigo tiene asegurado un buen futuro, su fútbol sala tardará más o menos pero crecerá, por lo que pude conocer de ti, eres un tipo con las ideas claras y eso es lo que necesitamos. Antes de hacer este post le he pedido la autorización correspondiente a Rob, que no ha dudado en que lo compartiese con la gente que sigue este blog. La foto pertenece a su equipo el Dural Warriors australiano. Todavía en muchos países no le dan la importancia necesaria a los equipos nacionales, y como en todos los deportes, son fundamentales para la formación y experiencia que acumulan los jugadores cuando disputan competiciones internacionales, es donde más madura un jugador, donde se termina de pulir y donde realiza los mayores progresos. Un fuete abrazo Rob seguimos en contacto.