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Son tiempos difíciles para la táctica en fútbol sala. Con defensas absolutamente individuales, salvando excepciones muy contadas. Defensas que convierten al jugador en un perro de presa, sin capacidad para ahorrar energía, anticiparse dominando el espacio o defendiendo líneas de pase, y no, adversarios, son malas compañeras de la tan famosa, manida, mal usada, toma de decisiones. Pero existe, aunque no lo parezca.

Y no hablemos de los ataques, insisto, salvando contadas excepciones. Excesivo uso de situaciones uno contra uno. Cuanto menos elaboremos mejor, no lo entiendo. Abuso del pase al pívot, para que nos solucione la situación. Eso sí, buen uso del balón parado, como mal menor a tanta simplicidad táctica.

En este paisaje, no puede pasar desapercibido para mí, un movimiento que por muy absurdo, lento, incongruente y poco agresivo que parezca, hace un daño terrible. De hecho, suele estar ausente de los modelos tácticos habituales. Yo os he puesto sólo dos ejemplos, pero tengo bastantes más, de varias ligas del mundo.

Órdenes como: ¡Corta con velocidad!, ¡Cambios de ritmo!, ¡No cortar por cortar! o ¡Pasar y cortar sí o sí!, ¡Siempre un hombre en apoyo de seguridad!, no encajan con este movimiento.

Es simple. Cortar cuando un hombre esté encarando, fijando, amenazando a su defensor con ser desbordado (1Vs1). Atrae la atención de los cuatro defensores por el peligro de desborde. En ese momento, el del medio, el que cierra supuestamente, corta sobre el eje. Despacio, como si la cosa no fuese con él, sin llamar la atención, pero acuchillando la estructura defensiva y, sobre todo, CONFUNDIENDO con ese aparentemente estúpido movimiento.

Como dije anteriormente, casi siempre este movimiento está fuera de modelo ofensivo, del sistema, de las reglas. Y, suele ser ejecutado por jugadores expertos, veteranos, que entienden estas cositas que a muchos se nos escapan.

Para mí, humildemente, genial movimiento, estético, inteligente y con una capacidad de camuflaje por encima de lo normal. Corte sobre el eje vertical de la pista.

 

Nuestro mayor patrimonio como entrenadores no es nuestra sabiduría. Ella procede en su mayor parte de aquellos jugadores con los que trabajas diariamente. Ellos te hacen llegar la verdadera información, la que procede de dentro de la cancha. Ellos son nuestro mayor patrimonio.

A veces nos olvidamos de lo importantes que son. Los atendemos siempre y cuando están aptos. Cuando llegan las lesiones, obsesionados por cubrir rápidamente el hueco que dejan, pasan a ser un elemento propiedad de los fisioterapeutas y médicos. Nos olvidamos de ellos.

Pero, ¿y antes? Nos volvemos locos. Buscamos culpables. ¿El preparador físico? ¿El fisioterapeuta?, sus propios hábitos. Entonces es cuando recordamos todos aquellos momentos en los que nos molestaba ceder espacio de entrenamiento para dedicarlo a la prevención de lesiones. Si nuestro preparador físico y fisioterapeuta coloca algunos elementos para ello, rápidamente pensamos: “vaya pérdida de tiempo …tenemos mucho trabajo por delante para dedicarlo a eso”.

Evitaríamos muchas lesiones si educamos a nuestros jugadores en la prevención de lesiones. Para ello necesitamos tiempo y que nuestros asistentes (si los tenemos), puedan trabajar. Ello nos ahorrará lesiones, un aspecto fundamental en el resultado final de la temporada.

El trabajo preventivo con elementos inestables como todo, requiere una formación y una progresión. No dejadlo nunca olvidado, será fundamental a lo largo de la temporada tanto en la prevención como en la recuperación rápida de lesiones. Os comparto este vídeo con algunas ideas usando varios elementos inestables (Vosu y Trampolín). Es un trabajo base con posibilidad de ser ampliado y orientado a varias cualidades físicas en función del número de repeticiones e intervalos para la recuperación.

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Comparto con los que siguen el blog esta práctica condicionada. Durante este año nos ha dado  buen resultado y es relativamente sencillo progresarla con infinidad de variantes.

Los objetivos son muy simples: Intentar no tener a más de tres jugadores en una misma línea defensiva, mejorando su capacidad perceptiva para este caso en concreto. Como segundo objetivo, tratar de proteger siempre que sea posible las líneas de pase en fase ofensiva, es decir, castigar al ala contraria con cambios de orientación o cortes tan tradicionales como el del ala con el pívot apareciendo éste por fuera, con tres  hombres implicados en este procedimiento.

Configuramos dos equipos de dos jugadores más un portero,  y cada uno de esos equipos con un joker que sólo participará cuando su equipo tenga el balón. Fijaros bien en el vídeo, el joker o comodín lleva el peto en la mano, donde se ve menos,  para aumentar la dificultad del equipo defensor. Además de para cambiar posteriormente con otro jugador con mayor velocidad.

No limitamos los contactos al balón y el espacio de juego será de veinte por veinte metros. No olvidar que es un ejercicio de alta intensidad, períodos cortos de participación que permitan dar calidad al trabajo.

¿Cómo participa el Comodín? De dos maneras distintas:

  1. Podrá recibir el balón del poseedor si aparece entre los dos jugadores defensores, desde su espalda. En ese momento el jugador con balón decidirá si conectar con él o jugar con su otro compañero. En caso de conectar con el comodín, el otro jugador tiene que salir de pista y dejar al joker y al pasador disputando el 2Vs2.
  2. Si uno de los dos jugadores que están disputando el 2Vs2 protege la línea de pase entre el poseedor y el comodín, éste último podrá recibir pero sólo puede jugar a dos toques y tendrá que devolver el balón a uno de los dos jugadores. No tiene participación directa en el ataque y no puede finalizar la jugada.

Guiar a los jugadores hacia otras posibilidades de participación del comodín que no sean esas dos exclusivamente y que,  el entrenador no pone como condiciones del juego. Por ejemplo, bloqueos directos al poseedor o bloqueo ciego a un jugador no poseedor. Confundir a los defensores con la salida del tercer hombre en caso de que conecte entrando entre dos ya que no indicamos zona de cambio.

Tenéis dos vídeos, el primero con algunas indicaciones gráficas e imágenes del ejercicio. El segundo, un poco más largo, tal y como se desarrolla la tarea.

 

OBJETIVOS:

1.OBJETIVO PRINCIPAL: Conservación del balón. Transición ataque-defensa-ataque. Factores percetivo-atencionales. Elementos técnicos de base…
ORGANIZACIÓN:
1. Espacio 40×20 metros
2. Cuatro equipos de cuatro jugadores cada uno más tres comodines (porteros), situados sobre el eje perpendicular de la cancha como indica el gráfico.

DESARROLLO Y CONDICIONES:

1.Realizamos tarea de conservación un equipo contra otro, p.ej. Rojos Vs Azules y Verdes Vs Celeste, en la superficie indicada (20×40). Ambos enfrentamientos se producen en el mismo espacio de juego.
2.Sin limitaciones de contactos al balón.
3.Cuando un equipo recupere el balón cambia el rol y debe hacer conservación contra el equipo al que se la robó.
4.Cuando el entrenador o auxiliar realicen señal auditiva (toque de silbato), los equipos que no poseen el balón y que están en fase defensiva deben cambiar, pasando en ese momento a enfrentarse al otro equipo que esta en posesión.

VARIANTES:

 1.Limitación de contactos a ambos equipos cuando tengan la posesión.

2.Situar a los comodines en el perímetro de la cancha y en posiciones móviles.
3.Aumentar o reducir el número de comodines en función del nivel técnico del equipo.

 TIEMPO DE EJECUCIÓN:

Tiempo de ejecución y cambio de rol deben ser establecidos por el preparador físico en función del objetivo físico perseguido. Ejercicio de intensidad alta indicado para la fase fundamental.

 OBSERVACIONES:

Al igual que la práctica 37, esta indicado para momentos en los que dispongamos de un elevado número de jugadores y queramos tenerlos a todos activos. Muy importante situar a los auxiliares cargando balones para que el juego no tenga demasiadas interrupciones debido a la densidad de jugadores que hay en pista.

 

 

Práctica indicada para casos en los que disponemos de un gran número de jugadores. Además es óptima para realizar cualquier adaptación en cuando a condiciones de desarrollo, permite muchas variantes en función de nuestras necesidades. Es realmente sencilla de organizar y fácil comprensión por parte de los jugadores.

Las famosas gitanas. No sé si realmente esto debería considerarse parte leal o natural del juego, la cuestión es que el reglamento  lo permite, y que si no lo aprovechas, lo harán otros por ti. Como ocurre con el ataque de cinco o power play.

He elegido un ejemplo sencillo. Existen multitud de tipos de jugadas basadas en esta situación. Se trata sencillamente de aprovechar el momento del cambio para sorprender al rival. El espacio delimitado para realizarlo permite entrar por un lugar y salir por el otro, y esa, es la clave.

Algunas consideraciones importantes. Realizar este tipo de jugadas conlleva tener en cuenta algunos aspectos. En primer lugar, elegir bien a los jugadores que la tienen que desarrollar. Necesitamos de una coordinación perfecta sobre todo entre los dos jugadores que realizan el cambio. Suele ocurrir en muchos casos que el jugador que entra se precipita o el que sale no termina la acción, con lo cual, nos encontramos con un jugador más en cancha, produciendo esto la evidente penalización. Además de entrar o salir por un espacio antirreglamentario. El espacio es el que es, y no podemos ampliarlo, pero si aprovecharlo al máximo.

Igualmente el jugador que da el pase final, en este tipo de jugadas, debe ser uno que en ese momento esté en el perfil adecuado. Un zurdo si salimos desde la izquierda o un diestro si salimos desde la derecha (eso, en este ejemplo en concreto). Leer Más…

Cuando hablamos del “espacio libre”, en ataque, no nos referimos a una acción del juego en sí misma, ni a un concepto o fundamento, tal vez a una necesidad, a un objetivo, a algo que se da y que nos encontramos.  Posiblemente lo más importante a la hora de preparar un ataque.

Nos movemos para hacer que el contrario se desajuste y nos deje un hueco, un espacio para hacerle daño, para penetrar su defensa, para poder finalizar en ventaja. Bloqueamos para provocar un cambio y a su vez un error defensivo que nos permita continuar. Entramos entre líneas para atraer la atención del ala opuesta o de su último hombre, esos que deben dominar el espacio o activar una cobertura. Realizamos un contraataque para llegar antes que ellos a esos espacios no reducidos por un mal repliegue, por una mala transición mental ataque-defensa, da igual que sea tras un robo directo o en un saque o envío rápido del portero.

Pero posiblemente no hagamos hincapié en en cómo, cuándo y dónde ejecutarlo, ni tan siquiera lo corregimos. Sencillamente les incitamos a correr y ocupar esos espacios libres que aparentemente nos concede el adversario.

No relacionamos con esta acción a más de dos jugadores: al que corre y al que realizará el pase final. Cuando realmente intervienen todos los componentes de ambos equipos. No me servirá de nada ocupar la espalda del ala opuesta cuando el poseedor no tiene presión si el portero está dominando perfectamente ese espacio. Bueno sí, para inducir a mi propio compañero a perder el balón y conceder un contraataque en clara ventaja, por ejemplo. Leer Más…

Esta práctica es una sencilla progresión de una ya anterior de la primera serie. Admite muchas variantes y cada una de ellas modifica el juego en función de los objetivos que se quieran conseguir. A su vez la podemos realizar en distintos espacios de juego. Si lo reducimos aumentamos el nivel de dificultad técnica pero cae la exigencia táctica individual y colectiva al tener al poseedor mucho más próximo. Si reducimos el espacio es aconsejable  utilizar a un jugador por zona, con lo que estaríamos realizando la práctica en un entorno 2Vs2 más porteros.

PRÁCTICA 35 SERIE 2

  1. OBJETIVOS: TRANSICIÓN DEFENSA-ATAQUE-DEFENSA. CONTRAATAQUE. REPLIEGUE. REORGANIZACIÓN DEFENSIVA. TEMPORIZACIONES. VELOCIDAD REACCIÓN…
  2. ORGANIZACIÓN:
    1. Dos equipos de cuatro jugadores y un portero cada uno, 5 Vs 5.
    2. Cancha dividida en cuatro sectores horizontales de 10×20 mt. Cada uno, delimitados con conos en el perímetro lateral de la pista.
    3. Situaremos a dos jugadores de cada equipo en las cuatro zonas delimitadas, colocándolos de forma que nunca los cuatro de un mismo equipo estén en zonas contiguas,  y los dos porteros en el círculo central.
  3. DESARROLLO Y CONDICIONES: Leer Más…