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Han sido quince días increíbles. Por muchas cosas. He sentido por primera vez tras muchos años como una organización (AFC), le ha dado todo su apoyo a un equipo del que sabía estaba haciendo un enorme esfuerzo por no dejar la competición coja. Muchas, muchas, muchas ayudas y sobre todo comprensión.

Maravilloso el pueblo vietnamita. Aficionados, personal del hotel, mucha gente que nos ha acompañado. Hemos sentido de cerca un cariño inmenso. Nosotros, aquí, no estamos acostumbrados a eso.

Igualmente, mis compatriotas en Vietnam. Luís Marimón, Héctor Souto, Miguel Rodrigo, Antonio García. En todo momento atentos a cualquier cosa que pudiésemos necesitar.

Muchas anécdotas que jamás serán olvidadas y que pasarán a formar parte de nuestra experiencia de vida. Algunas especiales que no dejaré pasar la oportunidad de compartirlas.

Observad la foto por favor. No es buena imagen para el fútbol sala que un equipo acuda a una competición de este tipo con tan poco número de efectivos. Las causas eran justificadas. Me hizo sonreír al verla. Aumentando el tamaño de nuestros jugadores en el poster intentaron hacer que pasara desapercibido, pero era demasiado evidente. O éramos gigantes o éramos pocos…¡Éramos pocos!

Una rueda de prensa inolvidable. Mi ego no necesita reproducir las palabras de Miguel. Es un gran honor recibir eso de él. Humildad, generosidad, sinceridad. Tienes que ser muy íntegro para hablar de un compañero como él lo hizo de mí, y, delante de muchos periodistas. Como bien dijiste algunos días antes…estás son las cosas que permanecen.

Después de muchos años nos reencontramos.

Este tío habla mucho, pero, he disfrutado de manera bárbara de sus comentarios. Hemos compartido muchos días de hotel, de comidas, cenas, charlas, recuerdos, rajadas, y todo lo que da en muchas horas de conversación. Pero eso no es lo más importante que pude compartir con Xapa. Verlo jugar, con su experiencia, su madurez táctica, su personalidad fabricada y perfeccionada a lo largo de muchos años de fútbol sala, ha sido lo más sorprendente para mí del torneo. Hizo campeón a su equipo y siguió siendo el mismo tío humilde que conocí aquel año en Benicarló. Que día a día compartía conmigo, con nosotros, sus experiencias. Y, además, sabe escuchar.

Y para acabar, con un cariño especial, un gigantesco GRACIAS a la prensa que ha cubierto el torneo en general. Trato respetuoso, comprensivo, colaborador. Al igual que el resto, entendieron las circunstancias y se sumaron a la causa. No tengo más que buenas palabras y un enorme sentimiento de gratitud por su actitud hacia mi persona y hacia mi equipo.

Infinitas más experiencias que no desaparecerán.

Acabamos la Copa de Asía con un más que honorable cuarto puesto. A día de hoy podría pasar por una cosa normal, pero no es así.

Pero lo primero es lo primero. Felicitar de todo corazón al campeón, Chombury de Thailandia. Un equipo que nos ha encandilado a todos con su juego fresco, natural, desinhibido, descarado, feliz. Un juego en el que prima el trato al balón y una capacidad de diversión de sus jugadores que yo jamás vi. Con un alto grado de competitividad y, sobre todo, con un más que elevado carácter asistemático en el juego. Cuando un grupo de jugadores llegan a tal nivel de conocimiento y comprensión del juego, los sistemas no son necesarios. Leen, comprenden y ejecutan a la perfección todos sus movimientos. Molestan, te confunden, te engañan y te duermen cuando quieren. Eso es a día de hoy este equipo, así que, ¡FELICIDADES!.

En cuanto a nosotros es mejor no entrar en más explicaciones de las que ya he dado en estos días. Felices y satisfechos, por un lado. Tristes por otro ya que seguramente, con un poco de suerte y apoyo hubiésemos acabado todavía mejor.

Reflexionando, creo incluso que el premio es excesivo. Si analizo por partes, mis jugadores han merecido ser campeones, por su trabajo, por el juego desplegado, por su ambición y generosidad. Por otro lado, no tenemos la estructura, ni la experiencia o trayectoria de los equipos grandes de Asia. No puedes estar por encima de alguien que trabaja mucho mejor que tú, en el plano organizativo. Somos un todo, y con ese todo, llegan los resultados que mereces. Milagros existen pocos así que, si quieren algo más tendrán que currarlo para conseguirlo.

Desde nuestra posición, hemos dado todo y más para demostrarle a nuestra federación que es posible.

El resultado de hoy sí refleja lo que ha sido el partido. Un partido en el que hemos querido la victoria en todo momento sin especular, intentando hacer un fútbol sala atractivo para las casi cuatro mil personas que nos veían. No cerrar el partido en los momentos que lo tuvimos y una fatiga excesiva, nos hicieron doblar las rodillas.

A mis jugadores sólo puedo darles las gracias por tan enorme esfuerzo. Sois unos verdaderos triunfadores, unos guerreros. No menos agradecido a esos amigos que día a día habéis estado enviando mensajes de apoyo, conociendo las circunstancias y situación de nuestro equipo.

Felicitar de todo corazón a los jugadores y dar las gracias a todos los que nos están siguiendo. Vuestros mensajes nos dan una fuerza increíble.

Increíble está siendo el día a día aquí. Hoy nos hemos clasificado para semifinales y yo no quiero hablar mucho de ello. Seguramente muchos piensen que está muy bien pero, en opinión, es sencillamente el reflejo de una progresión que viene ya de hace un tiempo. Algunos jugadores, sobre todo locales, están aprendiendo a competir y eso nos hace más fuertes, nos permite tener más opciones y jugar los partidos de tú a tú.

Nos enfrentaremos al equipo iraní.

Con las rotaciones que venimos, hoy ya se ha notado un exceso de fatiga. Algunos no podían con su alma. Pero no me cabe duda de que mañana nos levantaremos con ilusión y volveremos a intentarlo, hasta que caigamos.

Sí que voy a utilizar este post para hacer alguna objeción a la organización. Sigo viendo un campeonato organizado para que no demos mucho la lata. Creo que se pueden hacer mejor las cosas y no costarían más dinero.

Lo de hoy y mañana es sencillamente inhumano para mis jugadores y para el resto. No puedes diseñar una competición de tanto nivel de forma que juegas cuartos y semifinales dos días seguidos. Menos aun cuando tienes los equipos aquí desde el 18 de Julio, tres días antes de empezarla. Ya un día es poco para recuperar a los jugadores, imaginaros dos partidos en dos días. Y yo me pregunto: ¿Es necesario?

Por otra parte, jamás he visto en una cancha de fútbol sala lo que está ocurriendo a nivel de arbitraje. Para todos por igual que quede claro. No se trata de que beneficien a uno u otro, no, no es el caso.

El problema es la excesiva permisividad y la violencia continua en las acciones. Creedme que no llevo dos días en esto. Va a haber lesionados importantes. Esto no tiene sentido. Nos acercamos más al rugby que al fútbol sala. No sé quién demonios habrá dado estás órdenes, pero desde luego se ha vuelto loco.

A muchos árbitros los conozco de haber trabajado en sus países y es inconcebible el cambio. No actúan igual. Esto desluce el juego. Demasiado contacto nos convierte en luchadores y no jugadores. Es necesario revisar lo que está sucediendo aquí.

Necesitamos suerte para mañana y estar muy finos en el diseño del partido. Creo que estos chicos merecen algo más.

Primer partido lo saldamos con una justa victoria 1-2 contra Vamos F.C. de Indonesia. Se puede fallar, pero no tanto. Con las limitaciones que tenemos en cuanto a número de efectivos, los partidos nos dan para acabarlos en veinte minutos. Todo lo que sea más de eso, el partido queda abierto y con pocas opciones.

El primer partido fue muy controlado, sobre todo en la primera parte. Conocíamos perfectamente el estilo de sus jugadores y como nos podían hacer daño. Era cuestión de esperar el momento e intentar hacerlos sufrir con la posesión de balón.

La segunda parte fue totalmente diferente. No supimos bajar el ritmo de los indonesios, un ritmo alto, en el que disfrutan y son muy muy buenos. No fuimos inteligentes y concedimos demasiadas opciones. No puedes considerar nunca que un partido está acabado con un marcador de 1-0 a favor. No puedes olvidar tus carencias y limitaciones. Si queremos hacer algo debe ser siempre con la cabeza sobre la pista. No hay tiempo para los errores y mucho menos para perder el control del partido.

Recibimos el empate a falta de un minuto y nos la jugamos con Jugador-Portero con la suerte, mucha suerte, de que en la primera y a falta de treinta y dos segundos metemos.

No siempre nos va a sonreír la suerte. Sí es cierto que los números hablan y el partido se debió cerrar antes, pero, lo dicho anteriormente, nos puede faltar cualquier cosa, pero inteligencia no.

Por cierto. Quien hace la crónica de la AFC debe ser alguien que en lugar de ver el partido estuvo tomando café. Los números hablan y no mienten. Cuando un equipo con 6 rotaciones te hace 12’33’’ en la primera parte de posesión y 11’18’’ en la segunda, 27 tiros por 12 del contrario, deberíamos ser un poco más serios a la hora de escribir.

Muy feliz por los míos que sufrieron como leones y felicitar al equipo de Indonesia, un equipo o un país con un enorme potencial que, en breve, podremos comprobar en las competiciones internacionales. Tan sólo les falta madurez táctica.

El segundo partido acabó con el mismo resultado 1-2. Contra Disi Invest de Tayikistán. Un partido más cercano al fútbol sala. Un buen comienzo del partido y una defensa rozando la perfección, nos llevó a una victoria que debió ser más abultada. Nos falta puntería y es debido al cansancio. No llegamos bien a la zona de finalización, nos falta energía con tan pocas rotaciones.

Desde el banquillo tenía una sensación de seguridad que pocas veces he tenido. Sólo valorable cuando te enfrentas a equipos de tu nivel obviamente. El resumen habla por sí sólo. Nos crearon pocas ocasiones de gol y los desquiciamos con una defensa muy seria sobre su mejor hombre, Moreno. Sabíamos de sus recursos técnicos y nos anticipamos en todo momento. Aun así, el gol de su equipo nació de sus pies. Es imposible bloquear a un jugador de tanto nivel durante 40 largos minutos.

Con todo esto ya estamos clasificados para cuartos. Nuestro rival a falta de confirmación, Al-Daphra, procedente de Emiratos Árabes. Personalmente muy contento ya que hemos resuelto los dos partidos demostrando que no sólo sabemos correr. El despliegue táctico de estos chicos, sobre todo en el segundo partido ya más asentados en el torneo, ha sido descomunal. Como siempre defenderé, la táctica nos conduce al control de todas las fases del juego y eso, implica mayores posibilidades de éxito ya que dominas al adversario.

En el siguiente post me toca hablar de los árbitros, a los cuales respeto profundamente por mucho que me pelee con ellos. Lo que está sucediendo aquí no debe ocurrir. Demasiada permisividad y esto no es rugby. Un contacto excesivo desluce a este deporte. Y, sobre todo, el continuo balanceo y el uso de diferentes criterios para una misma acción.

 

Nueve de la mañana en la antigua Saigón. Terminamos nuestro trabajo en el gym, desayunamos y nos preparamos para marchar al último entrenamiento previo al partido. Estamos en capilla. No hay marcha atrás. El pasado 5 de junio cuando estalló la peor crisis del Golfo de los últimos años, con el bloqueo de algunos países a Qatar, estuvimos cerca de tomar la decisión de renunciar a la Copa de Asía.

¿Por qué? Sencillamente porque no hay jugadores disponibles. La mayoría de los jóvenes catarís trabajan en la policía o ejército, y, estos dos estamentos están en estado de emergencia.

Ante esta situación sólo disponíamos de siete jugadores para competir. Los entrenamientos han sido irregulares pero buenos. Ahora ya estamos aquí, con ese número de jugadores.

Reunidos de urgencia pensamos que el fútbol sala no puede seguir pagando los errores de terceros. Traicionar el torneo sería traicionar al fútbol sala, al resto de equipos. Como guerreros que somos desde hace tiempo, todos, decidimos que como fuere, “nosotros viajamos a Vietnam”.

Estamos fuertes, unidos, con ganas de demostrar que ante cualquier adversidad la gente del fútbol sala está hecha de otra pasta. No corren buenos tiempos para nuestro deporte.

Sea lo que sea Al-Rayyan y sus jugadores vienen a demostrar que el respeto está por encima de todo. No nos vamos a quejar y vamos a disputar, o intentar disputar el torneo dignamente.

Hoy nos llegan dos jugadores para poder cubrir el acta del partido y poder disputarlo.

Como entrenador creo que llegamos bien, aún con este limitado número de jugadores. Pero hay cosas que se escapan de nuestro control. Que nadie dude que cada minuto para nosotros será de oro, lo disfrutaremos y lo competiremos, y, tiraré de lo que haga falta para sacar los partidos adelante. Seguramente no seamos un gran problema para nadie, como dije en el anterior post, pero trabajaremos los partidos. Nos adaptaremos.

 

 

¡Suerte guerrero! Aunque no creo que te haga falta si la vida te hace justicia. Se nos marcha Picolé y, aunque tan sólo lo tuve durante mes y medio, además de algún período como este de preparación para la Copa de Asia, a mí me deja un enorme vacío.

Hasta el último día sufriendo. Y es que aquí, es muy complicado trabajar. Debes estar hecho de otro material, ser de una manera especial, para poder ser jugador en Qatar. Picolé lleva muchos años aquí. El desgaste que le ha producido su naturaleza, su capacidad para dar lo que tiene y siempre un poco más, sumado a lo poco que eso se valora algunas veces, pudieron con él.

Qatar pierde no sólo a un enorme jugador, completo, decisivo, inteligente, generoso, gran ser humano, también pierde la posibilidad de crecer prescindiendo de él. Es el mejor ejemplo para un joven jugador.

Como de todos a los que me quiero arrimar, de Picolé he aprendido muchísimo sobre fútbol sala. He absorbido sus valores como persona. No dudo ni un solo momento que va a estar bien, la gente como él, capaz de lo imposible, está protegida por la vida.

Mucha suerte compañero y millones de gracias del que siempre será tu admirador.

Partimos hacia Vietnam. No sabemos si podremos competir. Los problemas que está causando la crisis política no han dejado al club poder afrontar el torneo con las mínimas garantías.

La preparación ha sido buena dentro de las posibilidades con las que hemos podido contar. Seguramente no seamos un problema para ningún otro equipo, pero, cuidado, he visto entrenar a estos tíos y, también competir en condiciones extremas.

El respeto por el fútbol sala, la competición, nos hace viajar como sea. Por ese mismo respeto, daremos todo en la pista e intentaremos hacer valer el trabajo realizado.

En lo personal muy ilusionado. Cuanto más difícil mejor, nadie se acuerda de las cosas que se consiguen con facilidad.

Vietnam será complicado y que nadie dude, que lo haremos lo mejor posible, a buen seguro, no nos guardaremos ni un poquito de la energía que llevamos. Sabemos la responsabilidad que tenemos al menos, para con el fútbol sala de este país.

Gracias a mis dirigentes, a veces es complicado trabajar aquí, pero sé que, en este período, ellos no han podido hacer más. Lo demás, causas externas al fútbol sala.

 

 

 

Con las mismas sensaciones que el año anterior para la Intercontinental, pero con un ambiente político más que complicado, hemos completado las primeras dieciséis semanas de trabajo. Estamos justo en la mitad de nuestra preparación.

Como dije en el anterior post, en esta situación todo puede pasar, pero nosotros, estamos totalmente aislados y centrados en el trabajo, algo que nos está ayudando a sobrellevarlo bastante bien. Una vez más el deporte es la mejor solución para no pensar en los problemas que tanto nos preocupan.

Somos conscientes de nuestras limitaciones, pero con muchísima disciplina, algo que me está sorprendiendo después de casi cuatro años aquí, estamos consiguiendo armar al grupo. Como bien dice el orador Yokoi Kenji, al que le robo esta frase, “LA DISCIPLINA TARDE O TEMPRANO VENCE A LA INTELIGENCIA”.

En los próximos días, dos semanas, antes de la competición, el equipo debe estar preparado para competir con un mínimo de condiciones. Los objetivos marcados hasta el momento en la programación los cumplimos con creces y la aportación, como siempre desde que llegué a este club, por parte de los jugadores, está siendo enorme y ejemplar.

La responsabilidad que tenemos por muchas cosas que desconocéis que están pasando en el fútbol sala de este país, la asumimos plenamente. Y eso lo percibo en la cara de los jugadores, incluso de los recién llegados. Me tranquiliza y da fuerzas para trabajar ya que nada en la vida es sencillo y seguro, nos lo van a poner difícil.