Otras ligas deberían tomar nota de esto. Afortunadamente los vídeos de la LNFS están a disposición de cualquier persona del mundo en su canal de Youtube. El fútbol sala es para compartirlo, que no haya miedo, que te imiten no es malo si lo estás haciendo bien. Una vez finalizado el tironcito de orejas vamos al grano.

Respetando la selección de los cinco mejores goles habituales de cada semana, yo, me voy a guardar estos dos para mi colección personal por lo mucho que aglutinan.

El primero de Ximbinha…y Ari. Desde la fase de recuperación hasta el final. Cómo Ari temporiza hasta que Ximbinha gana el interior. Cómo Ximbinha realiza ese control orientado fuera-dentro aprovechando que Buendía está siguiendo al balón con la mirada. Y, sobre todo, la velocidad de ejecución.

El segundo de Márquez. Un jugador táctico, cerebral, disciplinado, siempre al servicio del equipo. Verlo hacer ese regate y transitar desde la zona de iniciación hasta la zona de finalización, con esa velocidad y controlando a todos los elementos que tenía delante, detrás y en el espacio lateral, es una delicia para la vista. Ese regate con el que desborda a dos jugadores, y la finalización,  arriba y al lugar que el portero no espera, arriba.

La belleza de nuestro deporte la encontramos generalmente, en los jugadores que de forma más simple ejecutan sus recursos técnicos y tácticos. Y  nunca, un gol debe ser visto  de forma aislada, hasta que se materializa, encontramos varios porqué.

 

“No estuvimos acertados en la toma de decisiones”. A veces a los entrenadores se nos escapa. Eso de lo que tanto hablamos, de la importancia de tomar decisiones.

Tomar decisiones se está convirtiendo en la solución para todo. No estamos descubriendo nada nuevo. La vida es una continua toma de decisiones. A veces esa decisión será la acertada y otras no.

Pero realmente, ¿buscamos en el interior de esa expresión?  Parece ser que ahora basta con aportar a los jugadores un mínimo de recursos tácticos y lo demás…” toma de decisiones”. Se la damos al jugador “X” y que él decida.

Seguramente no estaréis de acuerdo y eso me gusta, eso enriquece. La cuestión es que observando y observando, insisto en que tal vez sea una apreciación muy subjetiva, los entrenadores cada vez aportamos menos. Intentamos simplificar de tal manera que nuestra labor empieza a ser minimalista, con tal de que el jugador piense menos y haga lo que le venga en gana, que su trabajito sea muy sencillo. ¿Para qué le vamos a complicar la vida? Leer Más…

¿A qué te dedicas? Yo juego a fútbol sala, soy jugador de fútbol sala. Jugamos a fútbol sala. ¿Qué tienes que hacer hoy? Tengo partido, jugamos contra… Hoy tenemos scouting sobre el partido que jugamos la pasada semana. Ellos jugaron mejor que nosotros, por eso ganaron. Nos jugamos la liga la semana que viene. ¡Qué injusto es este juego! no siempre gana el mejor ni el que mejor ha jugado.

Podríamos sustituir alguna vez el verbo “jugar” por otro verbo,  pero, irremediablemente está presente en nuestra profesión. El verbo jugar va asociado a “divertirse”. Está bien eso de jugar por dinero, pero si no te diviertes, el dinero no tendrá sentido y al final, se volverá en tu contra al ir en dirección opuesta a tus deseos.

Está bien eso de decir: “es un profesional, que se comporte como tal y haga lo que le dicen”. Si no se divierte jamás será un gran profesional.

Puedes hacer cualquier cosa que se te antoje, pero jugar a fútbol sala (lo podemos aplicar a cualquier deporte) implica que el sujeto debe divertirse y en eso, consiste nuestro papel, hacer que lo consiga. Que venga a entrenar y que entrene pero, que se divierta. Que juegue para ganar, que respete las reglas  de su equipo y sea disciplinado  pero que se divierta. Que cobre al final de mes, pero que se haya divertido o, lo perderemos como jugador y nunca podremos disfrutar de todo eso que nos puede dar y que seguro que lleva dentro.

No olvidemos que nuestra labor es hacerlos “JUGAR”…

Que se diviertan entrenando.

Que se diviertan jugando.

Que las tareas sean divertidas.

Que adaptemos los modelos tácticos a sus cualidades para que se diviertan.

Que los scoutings sean divertidos y amenos.

Etc., etc., etc.

Si los veo trabajar y además divertirse yo también lo haré.

¿Cómo hacerlo? Ese es el descubrimiento más complejo y laborioso que nosotros los entrenadores podemos acometer y al que, nos debemos y estamos obligados.