Ver, pensar y decidir. Ayer comenzó la liga y no es fácil para mí después de un resultado así, no estar contento. No quiero aprovecharme para que después, eso, me debilite.

Ganar así no me gusta. Con la sensación de que hay un momento del partido en el que has perdido el control. ¿Por qué? Yo no lo sé

Trabajar conmigo no es precisamente fácil, se necesita tiempo, mucho, para conocerme. Sé de las dificultades que la vida nos va a ofrecer. Ya espero las adversidades por la trayectoria de este club en años anteriores, por el peso de la camiseta. También me siento listo para protegerme de lo tóxico y añejo del ambiente. Para lo que no estoy hecho es para no afrontar cada minuto de mi vida sin intensidad y, por ende, los que me rodean también deben hacerlo.

¿Dije “intensidad”? Quise decir “Actitud”. Tal vez me traicionó mi subconsciente. Ser intenso no es malo, no ser calmado es terrible. Tengo la oportunidad de disfrutar de esto en un lugar privilegiado, con unos jugadores excelentes y, no quiero dejar pasar la oportunidad ni un solo segundo.

Ganar es siempre positivo si somos capaces de ver cómo lo hicimos y por qué se dio el resultado. Tal vez puedan parecer palabras vacías pero los que me conocen saben de qué hablo.

El fútbol sala se ha extendido muy rápidamente por el mundo. Ningún equipo te lo pondrá fácil y debes ser altamente competitivo. Busco cada error como si fuera un tesoro, para poder retenerlo, analizarlo y corregirlo.

Creo que nos merecemos mucho. El trabajo fue brutal y difícil. No es momento de regalar ni el más mínimo esfuerzo. Adoro a mis jugadores, pero más me gusta el grupo. Lo que nos falta, confío plenamente en poder dárselo o de lo contrario, habré fallado.

Mañana como cada nueva temporada es un día importante. ¡Comenzamos la liga! Después de varios meses de incertidumbre por la agitación que ha provocado el virus que ya todos conocemos.

Ha sido una preparación intermitente, llena de incertidumbre, con sesiones online, cambio lugar de trabajo y muchas cosas más. Seguramente podríamos haberlo hecho mejor, algo que alegrará a los muchos que esperan nuestro fracaso, esos que cada día me hacen-nos hacen más fuertes. Pero me siento realmente satisfecho.

Todos los años escribo este post de inicio de liga hablando de lo que ha sido la preparación y de lo que va a ser la liga. Hoy empiezo agradeciendo a todos los que han compuesto este grupo su dedicación. Los cambios fueron muchos, difíciles, a veces desacordes con la cultura Thai y, siempre estuvieron dispuestos. Mi staff, jugadores, los jefes.

Eso me da cierta seguridad y tranquilidad para afrontar las dificultades que se avecinan, ya contaba con ellas mucho antes y sé que serán parte del proceso.

“Respeto”. Eso es lo que le pido a los míos. Entender que no somos los campeones y que todos los equipos merecen el mismo trato. “Actitud”, como base para desarrollar todo el trabajo técnico, táctico, físico y psicológico acumulado. “Ilusión”, sin ella es imposible caminar. Con eso y un poco de suerte me doy por satisfecho.

La preparación estuvo compuesta de 123 entrenamientos, 15 partidos. Además, un torneo internacional antes de parar por la pandemia. ¿Cómo llegamos? Mañana lo veremos. En los quince partidos, una derrota, dos empates y doce victorias. 28 goles encajados y 101 marcados. Pero, desde mañana, los partidos son de verdad.

Mucha suerte de todo corazón y gracias a los aficionados que han estado enviando continuamente mensajes de apoyo y que mañana, aunque no estén presentes, sentiremos su calor.

Tarea simple para realizar en la parte inicial de la sesión, en la frontera con la parte principal. Como sabéis, los juegos de conservación con diferentes configuraciones son parte del día a día de los equipos con los que trabajo.

Todo se reduce a la creación, ocupación y aprovechamiento de los espacios útiles en fútbol sala. Para ello, percibir dónde están los jugadores, adversarios y compañeros, es fundamental, al igual que la coordinación motriz necesaria para poder ejecutar con velocidad los gestos técnicos solicitados.

Estás tareas, a pesar de sus detractores, tienen una transferencia positiva al juego real. No sólo nos hace mejorar a nivel cognitivo, también en el aspecto técnico-táctico general, permitiéndonos trabajar de forma integrada y no a través de estructuras excesivamente simples que en nada se parecen a situaciones reales de juego.

La condición es sencilla, cómo desarrollarla dependerá de los medios de que dispongáis. El jugador en posesión del balón dispondrá de, por ejemplo, tres toques y, justo antes de dar el pase para conectar con otro jugador, debe lanzar su peto al suelo para recogerlo después. Hasta que no vuelva a recoger su peto no podrá volver a tocar el balón.

En mi caso, las conservaciones las hago la mayoría de las veces por un tiempo de un minuto y les permito perder el balón hasta en tres ocasiones. Estas condiciones como dije antes son adaptables a cada uno de nuestros equipos.