Siempre es igual, justicia. Obviamente apreciando el gran partido del adversario, que ha dado luz a la final, creo que, por juego, regularidad y todo lo que nos hemos expuesto somos justos campeones de la FA CUP 2019.

Solo nosotros sabemos lo difícil que ha sido, la presión que el grupo tenía tras dos años de dificultades. Cuando estás así, los goles en contra pesan el doble o el triple y los que marcas son la mitad o menos…justo, hasta que acaba el partido.

No voy a hablar más de una final que se ha decidido en los penaltis, por nuestros propios errores y presión añadida. Gracias a los chicos por dejarme compartir esta experiencia, yo sé, que han hecho lo que han podido.

Del futuro sí. Cómo dije ayer en el post previo, y repito hoy, ganar y no ver la realidad en la que estamos inmersos sería el mayor fracaso. Ganar y ser autocríticos e inteligentes para tomar las decisiones adecuadas y no volver a caer en un pozo similar, sería de ser un equipo que no solo parezca grande, que también lo sea.

En lo personal, fue increíble. Hacía mucho que no vivía un ambiente así. Unas aficiones modélicas, respetuosas, intensas, cariñosas que, en mi opinión son los que le dan luz a esto del fútbol sala. Mucha gente se quedó fuera, sin acceso. El estadio, dos horas antes casi lleno. ¡Qué afortunado soy!

Toca descansar y olvidar pronto estos dos meses de durísima carga mental. Y, con positividad, creatividad y ganas de hacer las cosas bien, preparar la próxima temporada en la que nos toca, intentar ganar la liga.

Mañana día de final. Nuestro camino para llegar hasta ella no ha sido nada fácil. ¡Lógico! es una final de Copa en un fútbol sala con jugadores muy inteligentes. Mucho potencial por explotar aún en este país.

Es cierto que a veces tomamos decisiones que no son las más adecuadas, por unos motivos o por otros, pero al fin y al cabo lo importante es asumirlas con positividad y hacerlo lo mejor posible. Lo que estoy viendo y viviendo en esta primera etapa de adaptación en Chonburi podría definirlo como absolutamente “desconocido”, “inesperado”, “desoncertante” y “sorprendente”.

Es largo de contar y seguro habrá momentos, al fin y al cabo, se comparte lo que se puede. Mañana tendré un problema, ganar y que eso no nos deje ver el camino, el nuevo camino que debemos tomar. ¡Cuidado! Puede parecer surrealista, ganar y pensar que sólo fue un mal sueño, sería desastroso. Perder y no enviar un mensaje de “hemos vuelto”, todavía peor.

Los que me conocen saben que ilusión, entrega y concentración no faltarán. También será necesaria un poco de suerte, más en esta situación.

Los chicos merecen acabar el año con muy buenas sensaciones, han hecho una copa perfecta, regular, contundente. Lo que ocurra en el entorno es incontrolable, por lo tanto, no merece la pena perder el tiempo con ello y con ellos.

Esta final espero y deseo que sea dura. El rival, un digno rival, campeón de liga y copa actual. Un equipo al que le sale todo, en dinámica positiva y con la tranquilidad de no tener presión añadida. Pero eso se acaba, los ciclos pasan y puede ser el momento de acabar con esta pesadilla que ya nos dura dos años.

¡Go Chonburi Go!

Responsabilidad y sobre todo preocupación. Es obvio que estoy feliz. Dejar un país en el que llevaba seis años y un club, que con sus más y sus menos era mi familia ha sido complicado.

Venir a un club que ha aportado tanto al fútbol sala asiático para intentar reconducirlo es un objetivo difícil. Pero, ¿qué sería de mí sin retos complicados?

No es tanto el juego lo que me preocupa. Hay que entender por qué suceden las cosas y sobre todo tener mucho apoyo para poder resolver los problemas. Esto ya es añejo, no obstante que no os quepa duda, Bluewave Chonburi, que podrá no funcionar, pero no será por trabajo, esfuerzo, dedicación y buena voluntad.

Es una forma de dar las gracias que, al hacerme más mayor, implica una mayor implicación conociendo los problemas desde la experiencia, que no es poca.

Mi preocupación, no deja de ser algo que ya he comentado varias veces en este blog. ¿Cómo es posible? Somos especialistas en hablar mal, en destruir, en criticar, sin mirarnos al ombligo. Muchos son los clubes que no ofrecen unas mínimas condiciones laborales para desarrollar nuestro deporte. Este es uno de los que sí la ofrecen, por la voluntad de la gente que lo creó y que actualmente lo dirige. Con sus errores y aciertos, con su inexperiencia, pero con una enorme voluntad.

Jugadores y entrenadores, staff, de nada vale quejarse y es importante cuidar lugares como este, que apuestan de forma importante por nuestro deporte. ¡Yo lo voy a intentar!

Muchas gracias por la confianza, muchas gracias por el recibimiento, muchas gracias por los detalles, nunca fue tan fácil en los veintitrés años de carrera que ya cubren mis espaldas.

Go Bluewave Go!  I am very happy to be here.