Hace unos meses en uno de esos momentos que los entrenadores nos ponemos delante de un papel sin saber que te va a salir, con todo preparado para el siguiente entrenamiento, escribí algo que salía sin más.

Puede parecer que no tiene sentido. No lo sé. Sencillamente como todo lo que hago y decido compartir, lo hago sabiendo que en la diversidad de opiniones esta el enriquecimiento personal.

No es nada importante, de hecho me creó curiosidad lo que otros compañeros pensaban e hice una pequeña encuesta que será totalmente privada.

Yendo al grano. Desde ese momento a cada jugador, en cualquier momento, le doy esta especie de test para que ellos mismos se autoevaluen. No me lo tienen que devolver, ni quiero saber las respuestas (son sí o no), pero a ellos les vale para saber aquello que puede ser importante mejorar.

No está repasado ni mejorado, está tal y como fue parido. Paralelamente al jugador yo también lo hago y posteriormente, y de forma libre, él decide sin lo confrontamos o no.

Obviamente al ser un test cualquiera lo puede diseñar relacionándolo con su forma de ver su profesión, la vida, todo en general. Y claro que no existe el jugador ideal, el jugador perfecto, es sencillamente un test. Os dejo una captura de pantalla y un enlace para descarga del pdf.

Jugador de fútbol sala sí:no

 

Algo que los entrenadores no debemos dejar de ser nunca es agradecidos. Dependemos de los jugadores y de su actitud como personas y deportistas. Es algo que el paso de los años, más me está enseñando. Nuestro trabajo es muy sencillo si ellos son personas integras, profesionales y de corazón limpio.

Seguramente él ya habrá pensado que me olvidé, pero eso jamás. Otra cosa es encontrar el momento para poder transmitirlo y que se entienda bien.

A Serginho lo conocí hace ya cuatro años en Doha. Ambos pasamos en España por el mismo club sin coincidir. Hemos competido en contra y, también en el mismo equipo. Disputamos juntos la Intercontinental. Al margen de eso, en el último año ha asistido regularmente a los entrenamientos de Al-Rayyan, convirtiéndose en una pieza clave en la consecución de los títulos y en el nivel que el equipo alcanzó para jugar la copa de Asia.

Serginho no pudo disputar ni Liga, ni Copa, ni Asia Cup, pero como dije antes, sin su ayuda, de enorme valor, seguro nos hubiese costado mucho más. Ya no estará con nosotros en Qatar. Desgraciadamente muy pocos pueden llegar a ver el alcance de un jugador como él. Es de esos que todo lo que hace lo hace tan bien y tan simple, que es inapreciable para gente sin una alta sensibilidad. Perdemos a otro guerrero.

En lo personal, que para mí es lo más importante, deja un enorme vacío. Siempre estuvo para todo, él y su familia. Como siempre hemos hablado Sergio, nunca olvides que lo importante es lo que queda, una enorme amistad y por mi parte admiración. Admiración por tu enorme calidad humana, por lo gran profesional que eres, por tu saber estar, por tus valores. Con doce como tú, cualquier equipo es campeón.

 

Han sido quince días increíbles. Por muchas cosas. He sentido por primera vez tras muchos años como una organización (AFC), le ha dado todo su apoyo a un equipo del que sabía estaba haciendo un enorme esfuerzo por no dejar la competición coja. Muchas, muchas, muchas ayudas y sobre todo comprensión.

Maravilloso el pueblo vietnamita. Aficionados, personal del hotel, mucha gente que nos ha acompañado. Hemos sentido de cerca un cariño inmenso. Nosotros, aquí, no estamos acostumbrados a eso.

Igualmente, mis compatriotas en Vietnam. Luís Marimón, Héctor Souto, Miguel Rodrigo, Antonio García. En todo momento atentos a cualquier cosa que pudiésemos necesitar.

Muchas anécdotas que jamás serán olvidadas y que pasarán a formar parte de nuestra experiencia de vida. Algunas especiales que no dejaré pasar la oportunidad de compartirlas.

Observad la foto por favor. No es buena imagen para el fútbol sala que un equipo acuda a una competición de este tipo con tan poco número de efectivos. Las causas eran justificadas. Me hizo sonreír al verla. Aumentando el tamaño de nuestros jugadores en el poster intentaron hacer que pasara desapercibido, pero era demasiado evidente. O éramos gigantes o éramos pocos…¡Éramos pocos!

Una rueda de prensa inolvidable. Mi ego no necesita reproducir las palabras de Miguel. Es un gran honor recibir eso de él. Humildad, generosidad, sinceridad. Tienes que ser muy íntegro para hablar de un compañero como él lo hizo de mí, y, delante de muchos periodistas. Como bien dijiste algunos días antes…estás son las cosas que permanecen.

Después de muchos años nos reencontramos.

Este tío habla mucho, pero, he disfrutado de manera bárbara de sus comentarios. Hemos compartido muchos días de hotel, de comidas, cenas, charlas, recuerdos, rajadas, y todo lo que da en muchas horas de conversación. Pero eso no es lo más importante que pude compartir con Xapa. Verlo jugar, con su experiencia, su madurez táctica, su personalidad fabricada y perfeccionada a lo largo de muchos años de fútbol sala, ha sido lo más sorprendente para mí del torneo. Hizo campeón a su equipo y siguió siendo el mismo tío humilde que conocí aquel año en Benicarló. Que día a día compartía conmigo, con nosotros, sus experiencias. Y, además, sabe escuchar.

Y para acabar, con un cariño especial, un gigantesco GRACIAS a la prensa que ha cubierto el torneo en general. Trato respetuoso, comprensivo, colaborador. Al igual que el resto, entendieron las circunstancias y se sumaron a la causa. No tengo más que buenas palabras y un enorme sentimiento de gratitud por su actitud hacia mi persona y hacia mi equipo.

Infinitas más experiencias que no desaparecerán.