Ya era hora de que algunos de los que no suelen tener grandes oportunidades la tenga. Me alegro mucho por ti Neno.

Neno no es un jugador conocido ni ha tenido una participación activa, de momento, en el tiempo que lleva con nosotros. Pero sí es una gran opción.

Es un caso único, en mi opinión, de la influencia que puede tener la cultura tailandesa en su formación. Difícil de explicar y como es algo simplemente que debo respetar, no lo haré. Pero estoy absolutamente convencido de que, al margen del nivel del fútbol sala español, allí se va a liberar de mucha presión.

Para los que no lo conocen, su carácter es un poco distinto al resto de jugadores tailandeses en general. Es abierto, simple, comunicativo, divertido, cercano. No tuvo un buen comienzo conmigo y eso no significa que, con el tiempo, especialmente en los últimos seis meses, su progresión haya sido espectacular.

No puedo presumir de ser un entrenador valiente con los jóvenes. Soy más afín a procesos de medio o largo plazo, que les permita trabajar con seguridad y evitar caídas innecesarias. Afortunadamente, no todos somos iguales.

Ahí es donde entra Imanol. No me queda más que felicitarle por su bravura y decisión. Si bien es cierto que tenemos algunos jugadores más formados que Neno y ya internacionales, él lo tuvo claro desde el principio.

Como todo en la vida, puede salir bien o mal. Si sale bien, callarán. Si sale mal, dirán que “ya lo sabían”. Algo que viejo y propio de las personas ventajistas.

No sé los demás, yo, César, lo voy a echar mucho de menos. Tenía previsto que fuese uno de los jugadores más importantes del equipo. Para mí, es como dejar ir a un hijo sin saber cuando lo volverás a ver. Pero eso me pasará con la mayoría de mis jugadores. Es algo que ya no puedo cambiar con la edad que tengo.

Su calidad la veréis, si tiene oportunidad de mostrarla. Es un jugador zurdo, pequeñito, de velocidad vertiginosa y un regate que, a pocos he visto en estos casi veinticuatro años de paso por los banquillos. Perfil que siempre busca su nuevo entrenador.

El fútbol sala tailandés dispone de muy buenos jugadores. Estos, en mi opinión, lucen por sus habilidades para afrontar situaciones de uno contra uno. La cantidad es exagerada. En cuanto aprendan a competir, de otra manera, sin dejar de lado su Thai-Style, estoy convencido de que nos esperan grandes cosas.

¡Suerte Neno! No vas a estar solo. Vas a una gran familia, la de Xota y, tu familia de Chonburi, te va a arropar en la distancia.

Parte de una exposición sobre el ataque de cuatro que podemos hacer extensiva a todo lo demás. Forma muy subjetiva de entender el fútbol sala.

Desarrollar mi trabajo en Tailandia está siendo un auténtico reto personal. Jamás pensé que encontraría semejantes dificultades. Deben ser propias del país y de su cultura.

Lejos de lo que algunos puedan pensar, esas dificultades y la forma de afrontarlas son las que creo que me pueden hacer mejorar de una u otra manera. No hay tiempo que perder y los retos deben ser aceptados.

Mi papel en el equipo nacional es algo que refuerza mi convencimiento de que los jugadores tailandeses no han llegado a su mejor nivel de rendimiento, en relación con su talento. Estoy muy acostumbrado a nadar contra la corriente, especialmente aquí.

Poder asistir a un campeonato del mundo y representar a un país, Tailandia ahora es mi país, es una gran fortuna. Creo que no lo merezco o quizás sea el que menos lo merezca ya que, no formé parte nunca del grupo. De repente te cae el regalo de poder ayudar, siempre que sea necesario o lo soliciten y de, poder asistir al torneo.

Lo menos que puedes hacer es estar a disposición para lo que sea y entregar tu máximo esfuerzo.

En el torneo intercontinental que se celebrará a partir del día 25 podremos comprobar dónde estamos. Afortunadamente la liga se ha aplazado de nuevo y eso dará tiempo más que suficiente para preparar el mundial. No debemos desaprovecharlo.

El equipo nacional es el reflejo de lo que hacen bien o mal los clubes. El equipo nacional no es un equipo, es la reunión de los jugadores que a criterio del seleccionador están en su mejor versión y en ese momento para representar a la nación. Es algo muy importante porque habla directamente del nivel de nuestra liga. Si lo hacemos bien será el éxito de todos: organizadores, presidentes, jugadores, entrenadores y cuerpo técnico, aficionados, etc… Si lo hacemos mal también será “nuestro fracaso”.

Ese es el enfoque, ese es el punto. Los resultados deben afectar a todas las decisiones que se tomen.

No pensemos que todo girará en torno al balón. Debe haber un trabajo detrás muy amplio y que abarque todas las áreas que intervienen directamente en el rendimiento de un equipo. El resultado no se obtiene por lo realizado exclusivamente en los 20×40, dependemos de otros muchos factores que nosotros no podemos controlar.