Primera media semana de trabajo. Siete sesiones cargadas de concentración y responsabilidad. Somos pocos y, no nos vamos a quejar. No vamos a intentar cambiar el mundo, vamos a intentar adaptarnos a él, estoy seguro de que es el camino correcto. Perder tiempo…eso lo dejamos para los que lo tienen.

Trabajaron muy bien los chicos. Nada más. Es lo único que me importa.

Aprovecho el post para compartir algún pensamiento. No me pidáis que sea lo que no soy. Aunque el deporte nacional sea aparentar saber de todo y querer saber de todos, yo voy a seguir con mi minúscula actividad social. Trabajo y familia, siendo familia también mis jugadores, cuerpo técnico, jefes, con los que paso mucho tiempo y los que merecen el máximo respeto.

Una persona, a la que le permito que lo haga, me dijo hace poco que los aficionados sentían que yo era algo distante (nada nuevo para mí). Que me perdonen, cambiar mi actitud para fingir lo que no soy me mataría. Todo el mundo tiene mi respeto y, no por sonreír más o hablar más, soy mejor entrenador o mejor persona.

La privacidad deja de ser privacidad cuando compartes algo con una segunda persona. En ese momento pierdes el control y atente a las consecuencias. “Dos cosas son infinitas: la estupidez humana y el universo; y no estoy seguro de lo segundo” (A. Einstein).

Al final del camino las acciones de las personas son las que te dirán todo lo que necesitas saber sobre ellas. Por lo tanto, la verdad sobre ellas está en el acto y no en la palabra. Es para tener miedo.

¡Cómo nos complicamos la vida!

Se acabaron las vacaciones, que nunca son como tienen que ser por esa fiebre nuestra de trabajar sin descanso. Dejar tu casa es duro, pero a la vez la temporada se presenta ilusionante.

A pesar de lo que muchos puedan pensar, el tramo final de la anterior temporada fue agotador, difícil, extraño…por muy bien que acabase. ¡Raro raro raro! En lo personal y en lo deportivo. Alegrías y decepciones.

Es más fácil si somos capaces de asumir de dónde venimos. Tal vez parte del camino se recorrió en el final de la anterior temporada. Tal vez con un poco de suerte pudimos entender el qué, el por qué, el cómo y el cuándo, pero nuestra necedad se hará patente si no lo usamos para que vuelvan a ocurrir acontecimientos positivos, volver a ser trabajadores, ganadores y dominadores.

Nos viene una temporada de vértigo en la que, para empezar, sólo dispondremos de apenas dos semanas con el grupo al completo antes del inicio. Si me dan a elegir entre tener a ocho internacionales o empezar la temporada con todos, elijo tener ocho internacionales. Es el peaje que se debe pagar y ya me pasó anteriormente. Vendrán bien y, lo único que me preocupa es que sepan que es un punto y seguido y no un punto y aparte.

Ese puede ser el primer error y aviso con tiempo. Venir de conseguir la clasificación para el mundial o ganar la AFC significa que, tenemos un compromiso con nuestro club y debemos prolongar nuestra actitud hasta el final. Los clubes son los que hacen fuerte a la selección y sobre todo una liga competitiva.

Va a haber cambios, muchos, y hay que estar preparados.

En lo personal y, siendo lo más sincero posible, el período de adaptación me sirvió para observar las múltiples contradicciones que me iban a rodear. Ya estoy preparado porque no hay mejor arma que una buena y generosa información. Recopilada observando, escuchando, hablando e intercambiando. Todos me ayudaron mucho incluso, aquellos que no quisieron. Las cosas no suceden porque sí.

Grandes deseos para mi club, Chonburi. Grandes deseos para mis jugadores y sus familias. No debe ser un año de éxito, debe ser un año de trabajo. No es necesario demostrar que podemos ganar, es necesario demostrar que podemos trabajar como auténticos ganadores.

Espero que la salud nos lo permita, que la actitud nos ayude, que las decisiones sean acertadas y cuando no, que la solución llegue de inmediato, que la unión nos permita ser fuertes, que la suerte caiga de nuestro lado de vez en cuando, que la verdad se imponga a la mentira, que los aciertos sean olvidados rápidamente, que no se contamine nuestro grupo, que seamos capaces de escuchar, hablar y sobre todo respetar. Y que el coronavirus de las narices pase siempre de largo sin ni siquiera rozarnos.

Hace unos días en una entrevista con un periodista y amigo, tuvimos la oportunidad de hablar de muchos temas. Hubo uno, en concreto uno, que llamó mi atención por extraño que parezca.

Si llamas ladrón a una persona, aun sin saber si lo es, ya lo estás señalando para el resto hasta…que se demuestre lo contrario. Tiempo que le hará un daño irreparable. Por lo tanto, regar a nuestra sociedad con afirmaciones gratuitas y con poco conocimiento de causa es relativamente sencillo.

Vamos al grano. El asunto es claro. “Se dice por ahí que los técnicos españoles que vuelven del extranjero no se adaptan a la liga y terminan fracasando” (más o menos).

No me sorprende la afirmación por lo dicho anteriormente. Somos un país con una facilidad pasmosa para afirmar cosas sin saber nada del asunto, especialistas en señalar de forma gratuita y sin escrúpulos. (Igual que los famosos perfiles).

¿Cuántos de ellos han vivido esa experiencia? Para hablar con esa rotundidad.

Obviamente estar de acuerdo con ello es imposible. Y supongo que, a algunos les habrá ido mal y a otros bien. Como a los que salimos fuera, unas veces nos va bien y otras mal. Como a los que se quedan en España, a unos les funciona su trabajo a veces y, otras no, sin buscar el origen del problema. Es algo normal en esta vida.

Estar fuera de nuestro país no significa que nuestra formación haya sido diferente a la de los que se quedan. Es la misma. Estar fuera de nuestro país no puede ir asociado a relajación, no hay ligas menores, hay ligas diferentes, unas mejores y otras peores según puntos de vista (todos respetables). Estar fuera no es sinónimo de estar acomodado en un buen salario, muchos de nosotros ganamos para vivir y sufrimos auténticos calvarios en países en los que no conocemos sus leyes, costumbres, forma de pensar. Estar fuera es garantía de capacidad de adaptación, acabas entendiendo que es más fácil adaptarse al mundo en el que estamos que intentar cambiarlo. Estar fuera te hace más fuerte, pregúntele a esos tantos españoles emigrantes que se fueron en su momento a países como Alemania, Argentina, etc… en otros tiempos y cómo, cambio su forma de ver la vida.

Y, por poner algunos ejemplos, que supongo también los hay en el otro extremo, pero que no considero estén relacionados con estar o no en nuestra “superliga”, ahí los dejo:

¿Conocéis a Miguel Rodrigo? Vuelve a España de Italia y Rusia y resuelve una situación complicada en Segovia, con un equipo muy joven, metiéndolo en la pelea con los más grandes de nuestro país.

¿Jesús Velasco? Creo recordar que igualmente vuelve a Segovia desde Italia y mirad dónde lo colocó. ¿Ya se nos ha olvidado lo que ha ganado Inter en los últimos años? Y, ¿Recordáis como jugaba ese equipo? Hagan memoria y no me digan que fue Ricardinho, que seguro ayudó.

¿Juanito? Sí, ese técnico emocional donde los haya y un ejemplo de profesionalidad. Vuelve de Qatar a Zamora y rápidamente lo contrata Palma. No recuerdo un mal año de ese equipo, con el que disputó Copas y Play offs. Francia donde coloca a Sporting de Paris en los puestos de privilegio y tras una breve escala en Vietnam resulta, que tiene al Betis líder de Segunda División. ¡Seguro que ha sido suerte!

No hace mucho Marcos Angulo viene de Hungría y, tras haber tenido muy poca experiencia en nuestro país, ayuda enormemente a Peñíscola a salvar la categoría. Hizo de puente hasta que llegó Juanlu. Y Juanlu, ¿También lo está haciendo mal en Peñíscola? Si mi memoria no falla los últimos años los ha trabajado en Italia en proyectos serios y con excelentes resultados.

Como dije en la entrevista, Héctor Souto, no muy conocido por muchos de vosotros. Procendente de Vietnam y con muy poca experiencia como primer entrenador. Resulta que este año Oparrulo está haciendo una de sus mejores temporadas y, con un equipo muy justito. Algo bueno estará aportando viniendo de una “liga menor”, ¿verdad?

Y, ¿alguien conoce a Tino Pérez? Yo sí. Este señor tiene toda la experiencia del mundo. No hay país en el que no haya ganado títulos y hecho un trabajo excelente. A su vuelta, no pilla cualquier cosa, todo un Inter en un crítico momento. Lo está sacando y démosle el tiempo que merece.

Por último, un tal Duda. ¿Alguien se atreve a dudar de él? Tras un año en Kuwait y paradita en Italia, hace que Cartagena en tres jornadas ponga la liga patas arriba. ¡Viniendo de ligas menores!

¡Podría seguir…!

Mejor afirmar con argumentos que soltar al aire pensamientos vacíos y autoprotectores.

“Estar fuera” puede ser lo mejor que le pase a un técnico español para, de vez en cuando, hacerte mejor y más completo, algo que, sólo nosotros sabemos. Seguramente en el éxito de los técnicos que he puesto como ejemplo sí tenga algo que ver la experiencia en el extranjero. Pero, a aquellos que por el motivo que fuere no les fue bien, nunca debemos asociarlo a la emigración a otros países y sus ligas.

Es posible que alguno de los datos me haya bailado, no soy una base de datos pero, imagino que no se alejará mucho de la cruda realidad.