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Sin duda está siendo la liga más interesante de los últimos cuatro años. Cuando llevamos poco más de un tercio de campeonato, la igualdad es absoluta y total.

El crecimiento del fútbol sala, a pesar de los pesares como en todos los países, está siendo muy positivo. Ese crecimiento se traduce en una progresión espectacular de los jugadores locales. El trabajo de algunos clubes muy interesados en la formación de jóvenes jugadores, así como el trabajo que algunos de ellos ya realizan en la selección, están siendo la piedra angular de esta evolución.

Como pasó en España en sus momentos, los equipos más beneficiados por disponer de más extranjeros o pasaportes, caso del nuestro o Al-Sadd, ya no marcan tanto la diferencia. Aunque todavía es notable.

Vamos de sorpresa en sorpresa y cualquier partido es bueno para que otro equipo te dé el susto. Es algo muy positivo, al menos para los amantes de este deporte. Comenzar cada partido con ese gusanillo de no saber qué puede ocurrir es apasionante.

Ahora sobre nosotros, que es lo que realmente me atañe. Tras un comienzo desastroso marcado por varios factores, infortunios y algo de mala suerte, parece que hemos encarrilado la temporada a base de regularidad. Nuestro juego no es el que más me gusta, pero estamos en el camino correcto si no se tuerce nada o a alguien le da por inventar. Eso aquí suele pasar.

Nuestra plantilla, la más corta de los últimos años, parece sentirse cómoda aun con pocos efectivos. Sencillamente intentamos transformar en positivo lo negativo y de momento, nos funciona.

Lo peor fue la pérdida por lesión grave de nuestro capitán Said Gholam. No menos de cuatro meses para un jugador, que, pese a no estar en su mejor momento, es enormemente importante para nosotros.

De la clasificación mejor no hablar. Con ocho partidos de liga es algo irrelevante y afortunadamente, no hay nada decidido. Igualdad máxima e incertidumbre total como ya dije anteriormente. Felicitar a equipos como Al-Gharrafa, Al-Saliya, Qatar Club  o Al-Shamal por su trayectoria y por convertirse alguno de ellos en claro candidato al título, y otros por ser juez y parte en ello.

Os dejo un vídeo de algunos de los mejores goles nuestros de estos primeros partidos.

 

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Hace unos días emitieron un programa sobre Catar y su “realidad”. En concreto en la Sexta. Jalis de la Serna en el programa “Enviado Especial”.

Reconozco que he visto varios de sus programas, los cuales, me han parecido muy interesantes. Éste en concreto, no sólo me aburrió, también me pareció que se alejaba mucho de la realidad de este país y perdió una gran oportunidad de hacer un buen trabajo. Si yo hago esta chapuza, en dos días estoy en el paro. Ser periodista no te da derecho a decir lo que quieras por decirlo y quedarte tan ancho. Y ojo, que esto nos afecta directamente aunque no lo parezca.

Yo vivo aquí hace cuatro años y no voy a intentar ser abogado defensor de nadie. Sí me parece que hoy, es muy sencillo hablar por hablar. Tenemos demasiados medios para poder convertirnos en un reguero de información de poca credibilidad. Y después…que vengan a demostrar que no es cierto.

Me gusta hablar con la gente que me rodea. Me gusta conversar con mis jugadores, familia, amigos. En esas conversaciones disfruto pudiendo valorar los aspectos positivos y negativos de cada tema de conversación. A veces estás de acuerdo y otras no. Pero no podemos por sistema, ser destructivos, buscar únicamente aquello en lo que podemos hurgar para hacer daño. Ser arrogantes.

Catar es un país que al igual que España, por ejemplo, tapa sus vergüenzas y presume de aquello que puede presumir. Lo que hacemos todos, en todos los lugares del mundo. Lo que hace el ser humano y por extensión la sociedad.

Hace unos años aquí no paraba ni el tato. Esto era un desierto con poquísimos recursos económicos hasta que se descubrió su petróleo y el país cambió radicalmente…bueno, están el ello. Desde entonces, la población catarí que no supera los 300.000 habitantes ha dado entrada a una camada de expatriados que llega casi a los 6.000.000.

Es un país abierto, en el que convivimos, si respetas sus costumbres, sin ningún tipo de inconveniente. A pesar de profesar una religión muy estricta, son capaces de respetar lo que otros, de otras nacionalidades, sin pasarnos, deseamos hacer en su país.

Aquí puedes dejar tu móvil encima de una mesa e ir a pedir lo que vayas a comer. Dejar tu coche en el portal de tu bloque con las llaves puestas y subir a casa a coger algo que se te olvidó; cuando vuelvas ahí estará. Si pierdes la cartera no te preocupes, tan sólo intenta recordar dónde fue el último lugar que la viste y allí estará. La policía que ves en la calle es poca y la que es, está más dedicada a manejar el tráfico que a otra cosa. Sencillamente es cultura, no hay policías con subfusiles cada cinco metros para garantizar una vida tranquila. No es necesario. Son sólo algunos ejemplos.

Claro que no todo es sencillo. A veces las cosas no son como te gustaría. En ese momento me pongo a buscar paralelismos en mi país…y los encuentro a patadas. Entonces ya no me quejo y doy gracias a la vida por poder estar tranquilo, por sentirme respetado y seguir adelante. Somos muy diferentes, pero no se trata de cambiarlos y sí de adaptarte a convivir con sus costumbres, su sistema político, sus leyes.

Y desde tu posición, desde tu cometido, intentar ayudarlos a ser mejores, que para eso nos permiten trabajar aquí. Sin decaer, entendiendo que es un gran esfuerzo pero que al final puede merecer la pena.

A continuación, os dejo algunos comentarios del grupo de Facebook de españoles en Qatar. Gente que sabe lo que aquí ocurre:

… “A lo mejor me estoy metiendo en camisa de once varas, pero yo empiezo a estar harta con que siempre se esté cuestionando a Qatar por celebrar el mundial y también el que siempre les estén aleccionando con nuestra percepción de los derechos humanos y de sobre cómo tratar a los empleados, cuando en España tenemos niños buscando comida en la basura, o familias enteras desahuciadas por culpa de bancos sin escrúpulos. Por no tener no tenemos ni presidente… y el índice de mujeres maltratadas y asesinadas en España por maltrato no me hace pensar qué se nos esté tratando mejor qué a las esposas cataríes. ¿No sé… qué pensáis? ¿No estáis ya hartos de qué nos dediquemos a barrer la mierda del vecino sin haber limpiado nuestra puerta antes con este tipo de programas?”

…” Quien esté libre de pecado… Todos los países que hoy día son primer mundo se desarrollaron gracias al esclavismo y avasallamiento. Ojo que no justifico lo que hace Catar, pero tampoco es justo que nos vistamos de santos y señalemos”

… “A mí el vídeo no me ha gustado. Se ha quedado en los 4 tópicos de siempre. ¡La “superioridad psicológica” del entrevistador se muestra hasta cuando acaba de entrevistar al miembro de la familia real y le da un golpecito en el brazo estilo “muy bien hecho chaval!”

Este post necesitaba escribirlo en caliente. Cada vez me cuesta más entender al ser humano, entendernos. Hoy hemos sido eliminados de la Open Cup por un equipo que literalmente “lo ha merecido”.

En esta vida no todo es blanco, también pasamos por días grises y negros. Parece que hoy estaba escrito que debía ser así por muchos factores. Sencillamente toca aceptarlo y sobre todo ser capaz de hacer autocrítica.

En ningún momento hemos estado a la altura de partido. Tal vez individualmente haya alguna excepción, pero, como conjunto, no hemos sido ni la sombra de lo que podemos llegar a ser.

Yo no voy a responsabilizar a los árbitros. Ni tampoco voy a justificar, por muchos motivos que tenga o me pueda inventar, esta derrota. Prefiero felicitar al otro equipo por su magnífico partido, por su entrega, por su mayor y mejor actitud, por su sacrificio y por su fe, y hasta por su lectura del partido. Nos invitaron a pasar a su terreno y nosotros entramos sin dudarlo.

Ya avisé que esta temporada no sería igual que las anteriores. A los dos profesionales por equipo, sumemos que la calidad de los jugadores locales, como no podía ser menos, va mejorando.

Hoy ha sido el día, en el que todos, no sólo nosotros, deben tomar nota. Para mí lo mejor, el momento en el que ha sido. Con tiempo para poder cambiar, sobre todo, actitudes. Es el momento de volver a ser humildes y entender que el rival merece un respeto. No se va a ganar fácil ningún encuentro.

Hemos cometido demasiados errores, pero, el mayor, no ser capaz de igualar la actitud del contrario. La de ellos fue mayor y mejor. A igualdad de actitud gana el mejor, cuando la del otro es mejor, pierdes.

Estoy seguro de que mis jugadores lo han intentado todo, han dado lo mejor que tienen en este día, en estas condiciones. No quiero que se pierda más tiempo con lamentaciones ni historias de niños. Estamos en un gran club y debemos hacer valer nuestra experiencia.

Por último, una petición: Que mi familia dependa de mi trabajo. Que mis resultados me juzguen… Algunos no deben ser protagonistas en los partidos de fútbol sala.