Con el tiempo recordaremos a Venancio López y lo valoraremos aún más. Todavía no somos conscientes de lo que este hombre está haciendo por el fútbol sala. Sencillamente tiene un talento descomunal que, sin él, en estos tiempos no estaríamos compitiendo como lo hacemos.

Ayer fue un partido durísimo. Por fortuna, podremos ver a nuestra selección disputando otra final. Es algo que sobre todo se lo debemos agradecer a él.

Es un tema muy extenso para un simple post. Nadie debe engañarse. Para muchas cosas somos demasiado españolitos y creedme, no somos tan buenos como nosotros mismos pensamos.

Desde la distancia cada día me asombra más la capacidad que tiene la gente en estos tiempos para mirar al lado, para no querer ver las realidades que nos rodean. Me asquea la facilidad con la que criticamos ante cualquier pequeño tropiezo y perdemos la perspectiva, de forma voluntaria, con tal de hablar mal de alguien.

Por muchas circunstancias nuestra actual selección no es precisamente la más talentosa que hemos tenido, me atrevería a decir incluso que es la menos talentosa de todas. Por el contrario, estos jugadores serán posiblemente los más trabajadores y disciplinados de nuestra historia, algo que, encaja a la perfección con la mentalidad de nuestro seleccionador.

Estamos en plena transición y no disponemos de jugadores que marquen la diferencia, algo que, en el resto del mundo, empieza a suceder. Nuestra liga ha sido un desastre durante una década, arrollada por una crisis económica descomunal y una falta de creatividad por parte de los que la debían poner encima de la mesa, que no nos ha permitido esquivarla. Eso ha provocado que el resto de selecciones se acerquen mucho a nuestro nivel.

Si miramos atrás, nuestros equipos estaban repletos de jugadores referencia, de extranjeros que servían de ejemplo a los chicos para emularlos. De ahí salió esa generación que ganó mundiales. Con gente creativa, que marcaba la diferencia, jugadores distintos y de un valor incalculable. La generación de ahora tiene otras cualidades nada parecidas a la de los anteriores (Luis Amado, Kike Bonet, Daniel, Santi, Pato, Javi Rodríguez, Álvaro, Riquer, Orol, Vicentín, Clavería, etc., etc.).

Yo voy a intentar no perder de vista nuestra realidad. Hacer competir como compite esta selección, nadie puede hacerlo como Venancio López. Es duro y se nota. Increíble esa imagen de luchador, de ganador, que transmite en cada partido y que contagia a sus jugadores. Creo, humildemente, que es imposible conseguir más con la situación actual del fútbol sala en España. Ni selección ni liga deben caminar solos, es imposible.

Me siento feliz por esta final. Confiado porque sé quién maneja la situación y, con los pies en el suelo, con la prudencia que me da la experiencia.

Hace un par de días cuando España y Francia disputaron su partido en la Futsal Euro y el partido acabó, me fui con una sensación muy normal. Fue un partido de fútbol sala, en el que un equipo, el español, había desplegado todo un arsenal de soluciones tácticas para intentar contrarrestar a otro, el francés, que sólo esperó los errores para crear peligro. ¿A quién no le ha pasado? ¿Quién no ha perdido un partido haciendo todo y mereciendo ganar? ¿Es malo no ganar un partido?… y podría seguir.

Están en su derecho por su puesto, aunque me dio la sensación de que tenían jugadores para creer y hacer algo más que destruir.

Hoy, tras el segundo partido del grupo entre Francia y Azerbaiyán, confirmé que mis sospechas no eran las propias de un enajenado. Un equipo con cinco jugadores nacionalizados, de origen brasileño, con un sentido lógico del juego y una lectura inteligente, ha ganado un partido a otro equipo, el francés, que pensaba que todos los días son domingo.

En nuestro deporte es muy importante defender bien, para atacar mejor. Las porterías están muy cerca. El balón es rápido. Los jugadores, todos, disponen de calidad para hacer gol. Se vive un tremendo estrés en esos veinte por cuarenta y, la única forma de liberar ese estrés, esa presión, es alejar el balón de tu portería, sentirte capaz de empujar al contrario y alejarlo de su objetivo –el balón-, crear y hacer gol para darle sentido a tu presencia en una cancha de fútbol sala. Eso, no lo ha hecho Francia ni en el primer partido ni en este segundo.

He leído muchas cosas sobre ese empate. Hablaban de una Francia revolucionaria, una nueva invitada para competir con los grandes de este deporte, una selección prometedora. Pues sinceramente creo que deben hacer algo más que defender así para merecerse esos titulares.

Yo vi a una España que cometió algunos errores, normales, pero valiente, creativa, arriesgada, con alternativas y muy mala fortuna. Me fui tranquilo a la cama sabiendo, que esto es fútbol sala y que un resultado que no se ajusta a lo que has expuesto, lo tiene cualquiera.

 

Artículo interesantísimo aportado por Tiago Polido, Sergio Mullor y Carlos Corona. Los números son fríos y objetivos y deben servir para saber qué camino debemos tomar en el futuro.

Sin entrar en los detalles del artículo, que obviamente los podéis observar si dedicáis unos minutos, analizarlo desde un punto de vista simplemente comparativo sería un error.

En Asia el fútbol sala es mucho más joven que en Europa. Como lo es entre Brasil y el resto del mundo. El conocimiento del juego es algo a lo que se llega tras muchos años de experiencia y análisis. No copiando e imitando. En Asia, muchos países con técnicos locales y jóvenes, están en la fase del copia-pega. Pero llegarán con el tiempo a comprender el juego y será mucho más pausado y lógico. La llegada de técnicos extranjeros ayudará, pero necesitarán su tiempo, como en su momento lo hemos necesitado en Europa.

Articulo Origen de los goles – Español

La educación en estos países, es puramente memorística. Los mejores alumnos no son los más resolutivos sino aquellos con mayor capacidad para acumular datos. Eso se traslada a la pista. No necesitan comprender el porqué de las cosas, sencillamente memorizarlo y hacerlo. Y claro, aquí aparece un enorme problema: lo que haces hoy lo habrán olvidado dentro de dos días.

La diferencia cultural es enorme. Nunca un fútbol sala será igual que otro. Los matices culturales, las características de las diferentes razas, su ritmo y tipo de vida, sus necesidades, entre otros factores, serán aspectos modificadores de todo lo que realicen con respecto, por ejemplo, a Europa.

Sumemos además los diferentes biotipos. A diferencia de Europa, en Asia podemos apreciar una gran variedad y diferencias entre los diferentes cuerpos de los atletas, su musculatura, su capacidad de recuperación, sus dimensiones. Basta con poner enfrente a un Iraní y a un Vietnamita.

Os felicito entrenadores por esta magnífica aportación que siempre, será de enorme utilidad si la entendemos correctamente.